TENGO
(A mi esposa)
Tengo de la tarde el dolor de un estrella,
de la noche la oscuridad recostada sobre mi cuerpo.
Tengo de ti la primavera de tus labios,
de tus senos el aroma exquisito de un velero.
Piel de rosas amarillas,
trigo de amapolas y de ensueño.
Tengo lo que nunca tuve y lo que nunca tendré:
Tus ojos diáfanos y eternos,
fugaces estrellas en la aurora de mi desvelo.
Tu voz canto de alondra como epicentro
cuando navegas por mis pensamientos.
Tengo lo que nunca tuve y nuca tendré:
Pasión de flores marchitas,
piel rasgada de plenilunio ante el hijo que llora,
que me alienta con su ternura.
De tu vientre la crisálida, la oruga,
la ilusión convertida en espiga.
Te tengo a ti y no te tengo,
porque como el agua eres cristalina,
baño de rocío en la mañana,
ola de mar enardecida.
Ciprés de tormenta apaciguada con mi voz,
con mi amor, con mi consuelo.
Gildardo Isidro Gutierrez
Desde la bella Colombia
Fotografía: Pablo Delgado U.