3 de noviembre de 2008

POESÍA / Zara Bahdí





KAMIKAZE


El estrellado.
Enterrado se existe
en tu mente moralista
…Entrañas…
Escalinatas pautadas.
Una corona gobierna
y repite el discurso grabado
en una cinta rayada
al filo de la contra.
No han sido mis cielos
el paisaje para tu retrato
de musa triunfadora.

A las triunfadoras
se las comen los pájaros
a pico desolado
y desprovistos de sutileza.

Soy el estrellado kamikaze
de tu trompa falopiana
¡Oh! Madre…
Duermo en tu pavimento
antiguo, denso
encajonada a tus ideas.
Patearé con fuerza
las bacterias
que estancan tu evolución
que suman tus miedos.

Vivo descompuesta
en tu cuello uterino.
Un túnel maternal oscuro
te ha confesado mi venida
y me disparo y me estrello
contra un nombre
un apellido
y un número
que contabiliza
a los disparados
a los kamikaze
los aturdidos.

Una palabra tuya avergüenza mi noche
enséñame a florecer
con tu agua tersa
y teñiré de mentiras mi título.
Se esconde tu consejo
y es mi nombre
...que emerge...

Y soy el diablo de tus pretensiones
al sur, al norte
un seno expulsa leche sin destino
amarilla cae al suelo.
Esa leche es muy perfecta
para labios leporinos
que regurgitan improperios.
Esa leche es muy nutrida
para raquíticos criterios
dicen…¡Oh! Madre
Estrellada kamikaze yo seré
el deseo de encontrarte
echada a la suerte sin criterios
descriteriados encuentros
de madres e hijos se explotan
y aparece el kamikaze mayor.

Sin ti el kamikaze desquiciado,
el proyectil hueso
se cansa de esperar.
El tiempo corre en la bomba
que espera la propagación
de un fuego inexplicable
el trueno de tu arrullo
Madre – Verdugo,
desintegra la herencia que dejaste
impresa en mi archivo intestinal

Al estallar
o al expandir mi existencia
una tripa ennegrecida y filosa
descuartiza tu trino lineal.
Y espero que digas que es de noche
para renunciar a tu pauta musical
y sentirme un avión extraño
por tres gramos de tiempo
que robé de tu tesoro moral.
Zara Bahdí
Grupo La Mancha
Publicado en La Mancha número cuatro