28 de julio de 2016

POESÍA / Mario Monasterio Calderón, tres poemas






HOY HE PINTADO TU NOMBRE EN LAS PAREDES



Hoy he pintado tu nombre en las paredes.
No puedo, en verdad, hablarte de este amor,
no puedo, es cierto, encontrarme en tu pupila,
es imposible un pequeño roce de tus manos.
Por eso, fui observando los muros de mi calle
y dejé, como un tesoro, tu nombre allí grabado.

No sé por qué he llegado triste hasta mi casa.
¿Tal vez fue la soledad de la avenida
o quizás lo brumoso de la noche,
o tal vez las siluetas de los árboles lejanos?
¿Puede ser la luz difusa que muere entre las sombras
o tal vez tu nombre cautivo hoy entre mis manos?

Hoy he regresado corriendo hasta mi casa,
he lavado la tiza mojada de mis manos,
sequé con mis dedos nerviosos
una que otra lágrima que corría hasta mis párpados 
y torné la vista para dar una mirada furtiva
a la niebla consumiéndose en la noche
o alguna silueta que pudiera delatar mis pasos.

Cuando las horas de la noche disipen las tinieblas
y retome el astro el mundo cotidiano 
aparecerá tu nombre en cada muro de mi calle,
cinco letras que leerá tu padre,
cinco letras que leerá tu madre
en la calma de la mesa familiar.
Con la habitual indiferencia de tus padres
comentarán que un loco atravesó la calle:
“que mi hija no sabe”, “que la niña no habla”.

Esta noche he escrito tu nombre en las paredes
como un grito del alma, como un suspiro ahogado.
Mis dedos presurosos fueron cómplices fugaces
y he sentido en mis venas
una quietud inmensa,
¡una calma tan grande!
No pensé, ni siquiera, que mañana temprano
tantos labios deletrearan tu nombre.
Yo he corrido a mi casa, fugitivo del alma
y he guardado en mi pecho esta dulce palabra.




MIS OJOS YA NO TE DIBUJAN

Mis ojos ya no te dibujan
ni te diviso en los caminos solitarios.
Ya no existe el café de nuestros encuentros
y la habitación que compartías conmigo
estará en complicidad
con otra pasión.
Lejos de mí, otros brazos
otros besos, otros susurros
otras palabras.
Un paréntesis en esta historia nuestra
que perduraba en medio de temporales.
Tal vez vuelvan un día
tu perfume y tus cabellos
y quizás te quedes junto a mi
una noche de verano.
Este día de soledad se acaba;
al menos hoy,
sé que no volverás.


DESALIENTOS

Me desalientan los muros vacíos,
las palabras comunes y los pensamientos al viento.
Me desalientan los discursos sin fondo,
las sonrisas de hipocresía
y las fotografías solidarias.

Me entusiasman los artistas,
la música y las palabras armoniosas.
Me entusiasma un paisaje en tonos amarillos
y la edición manuscrita
de un poema de amor.

Admiro el encuentro de las almas,
el idioma común de la lucha consecuente,
las manos del pianista
y los que, en medio de la fiesta,
levantan una bandera negra.





Poemas extraídos del  blog: Emociones y Momentos


GALERÍA DE ARTES MARIO MONASTERIO CALDERÓN

28 de mayo de 2016

POESÍA / Marianela Puebla





ENCADENADA
(Homenaje al Día Internacional de la Mujer)




A un espacio infinito que tácitamente muestra sus barreras.

Encadenada a brazos legendarios que aprietan con gélidos comandos.

A un paso aventurero y al rumor de adioses que se quedan

impregnados  a las paredes del alma.



Vivir sintiendo el peso de cadenas que no  dan libertad

y te obligan a seguir el mismo deber día a día,

cargando dolores milenarios escondidos en la impunidad del tiempo.

De madre a hija, de madre a hija,

pecados impuestos por un mundo que te fuerza a inclinar la cabeza,

sin derecho a rebelarte,

pendiendo sobre ti el peso de la condena, la tortura o la muerte,

como si los siglos no hubieran pasado y todo fuera una cruel pesadilla.



Sin embargo, bajo  el telón del progreso

estás ahí, desvalida, viviendo el ayer, la esclavitud del sexo,

encadenada a una privación injusta en el avance de la tecnología,

sufriendo la miseria que reglas masculinas han elaborado para ti.



Sin  futuro,

como alimaña de carga, entregas a tus hijos

que se desparraman por  un mundo desagradecido

y traspasas tus dolores a las hijas que seguirán los caminos del hombre,

imposición que  se destaca en el Medio Oriente, África,

en las comunidades indígenas,

bajo las tiranías.



Encadenada a una existencia primitiva y  aberrante

sin ver la luz, sin horizonte.

Un laberinto deshabitado de rincones para el descanso.

Una cárcel construida para ti

sin tu consentimiento,

ajena y desprovista  de lo más elemental para subsistir

el rigor del suplicio.



Encadenada,

atada,

humillada.

Sin protección, sin voz ni lugar, siempre al paso del amo,

del hombre que te compró,

del que te cambia por un saco de trigo.

Del que se queda con tu inocencia.

Vas por un camino de ciegos, sordos y mudos

masticando tu desdicha,

lapidada públicamente por atreverte a amar.

Sometida a la circuncisión de tu clítoris a temprana edad.



¿Quién eres,

que recibes tantos vejámenes año tras año?

¿Cuándo acabarás por  rebelarte en masa, protestar hasta el infinito,

dar vuelta a la moneda, tomar las riendas de tu vida?

¿Cuántas más de ti tendrán que morir sacrificadas,

en manos de un carcelero,

verdugo,

asesino?

¿Cuántos días de las madres o de la mujer faltan para que  recibas

el trato afable, el respeto que mereces? ¿Las llaves de tu libertad?



Marianela Puebla

27 de marzo de 2016

NARRATIVA / "El mejor ángulo", de Elena de Latorre





EL MEJOR ÁNGULO

                       

     En sus autos deportivos podría llegar al orgasmo corriendo a 290 o poco más Kl. por hora. La velocidad era el placer que lo llevaba al límite de la adrenalina. Era uno de los más destacados cazas noticias; lo llevaba en la sangre. Su padre también fue fotógrafo, y de los mejores. Desde niño lo entrenó para buscar el mejor ángulo de la fotografía, aquella que, sin duda, podría proporcionarle fama y riqueza.

Esta vez la ruta asfáltica, resbaladiza, se adentraba en un tupido bosque de gigantescos chopos. Al tomar la curva la vio: estaba con la mitad del cuerpo colgando fuera de la puerta de su coche incrustado en un árbol, convertido en un montón de chatarra. Se acercó con su cámara tomando fotografías de diferentes ángulos y mientras ella murmuraba:

─Auxilio, auxilio, me estoy desangrando.

Sin inmutarse él buscaba el mejor ángulo. ─Este con el rostro ensangrentado, se ve más impactante que la poza de sangre en el suelo─ reflexionó. Hizo funcionar el flash ─ ¡Perfecto!─ Las vendería en una millonada de dólares, libras o euros. ─ ¡Un acierto!─ con calma hizo funcionar su cámara una docena de veces. Cuando volvía a su coche tomó el celular para avisarles a las autoridades del accidente.

Por los medios de comunicación supo que los médicos habían declarado que sólo les faltó cinco minutos para salvarla.

Pasaron los años. Él, con demasiado dinero, se permitía una vida dispendiosa. Tenía seis autos veloces. Esa tarde fue a ver el nuevo Ferrari.

─Logra entre 180 a 220 kl. en diez segundos; velocidad crucero, 300 Kl. x hora─, dijo el vendedor. Además, su dirección es tan liviana que puede conducirlo con un dedo. Tenga cuidado si lo prueba en la campiña, hay lomajes de apariencia suave; este auto es resbaladizo...

─ ¡No se preocupe! Sé lo que hago, tengo seis, no tan veloces, pero a este puedo dominarlo.

Tomó la recta por la campiña, veloz, cortando el viento, subió por la montaña a 220 kl. por hora. ¡Qué maravilla!, gritó. La curva se le vino encima, el guantazo al volante y el rechinar de las ruedas…Cuando tomó conocimiento, estaba con medio cuerpo colgando afuera, entre un montón de latas retorcidas. Entonces vio el flash que lo cegaba…

─Auxilio, auxilio, me estoy desangrando…

No obstante sus gritos y quejidos no compadecieron ningún oído, era sorda la insistente luz que lo recorría. De inmediato supo que el fotógrafo lo dejaría morir buscando el mejor ángulo.



Elena de Latorre

Agosto - 2008

13 de enero de 2016

NOTICIANDO / Presentación EL DULCE ENCANTO DE LEER EL MUNDO, de Eledín Parraguez





EL ÚLTIMO MAESTRO



¿Q dirás esa tarde

al final de esa nueva jornada

cuando ya no estén los otros?

¿Te preguntarás por qué cayeron?


¿Qué nube o pájaro pasará por tus ojos

después de la temporada?

Será el punto final el comienzo,

la primera letra o la última piedra.


Cuando seas el último en cerrar la puerta,

¿qué tarea quedará escrita en la pizarra?


¡Cuántas fechas, cuántos títulos subrayados

cuántas síntesis de lo irresumible!


Eres el último en la pirámide y el primero en la escalera.

No hay más voces, eres la última palabra.

¿Qué eslabón serás en la cadena?


Si te alcanza este lugar para descansar,

si llegas a ser el último maestro

y la pizarra en blanco te exige la última tarea,

¿qué mapa o camino trazarás?

¿Cómo dibujarás tu rosa de los vientos?

¿Qué esquema o mapa conceptual?


Quedará algo de ti:

un punto seguido de tu sangre

dos puntos de tus sueños

una coma de silencios

y tu cansancio entre paréntesis.

Habrá pasión en tu último dictado.


¿Entre qué signos pondrás tu esperanza?


Si llega ese tiempo, de ser el último maestro

remoto, circundado de pirotecnia,

de aprendizajes automáticos,

¿qué dirás al apagar las luces de tu sala de clases?

¡Buenas tardes mundo!

¡Hasta mañana niños

¡Hasta siempre humanidad!


¿Pondrás puntos suspensivos o punto aparte, definitivamente?



Amante Eledín Parraguez

Páginas 68 y 69 de “El dulce encanto de leer el mundo” (Editorial Amanuense)


3 de enero de 2016

INVITACIÓN / Presentación de "El dulce encanto de leer el mundo", de Eledín Parraguez



 

Estimadas amigas y amigos, esta es una buena noticia:
 
La poesía es diáfana e incorrupta, no se colude ni contamina.
Persiste para darle sentido y belleza a la vida.

Quiero invitarlos al lanzamiento de mi último poemario titulado:
 

 EL DULCE ENCANTO DE LEER EL MUNDO

 
Esta obra será presentada el día
 
viernes 8 de enero de 2016, a las 19:30 horas
 
en el Centro Cultural de España
 
Providencia 927, Metro Estación Salvador
Desde ya agradezco su asistencia y colaboración,
puesto que así podré continuar publicando otras obras en camino.
Cordialmente,
 

Amante Eledín Parraguez.

31 de diciembre de 2015

SALUDOS/ A propósito de Navidad y el nuevo año que llega: 2016




De entre muchos, este saludo acertó en pleno con el sentimiento navideño que atesoramos:



NAVIDAD CAMPESINA

Raquel Parada R.



No hubo Navidades en mis tiernos años,

ni "Barbies”, ni ositos, ni juguetes nuevos,

ni pino nevado, trineo ni renos,

ni anciano importado de un país extraño.



Noche perfumada, luna en el potrero,

Novena de un Niño que vendrá al establo;

Él se hará Hombre-Dios... ¿qué será el pecado?

ni noticias tuyas, viejo navideño.



Pinturas risueñas en el suave barro,

y las manos llenas de guindas y estío,

la risa en mis ojos, el mundo era mío,

con mis pies descalzos sobre los guijarros.



Misiones, deshielo, tierra en mil matices.

Sin traumas ni angustias, no esperé regalos,

no estuvo en mis sueños anciano barbado.

Sólo mi nostalgia echó sus raíces…



Feliz Navidad y un Año Nuevo próspero; con un abrazo grande

y la amistad de siempre.


Raquel Parada Reyes y Miguel Reyes Suárez



*****





Poetas, Escritoras, Escritores, Amigas, Amigos, conocidos y por conocer:

Desde Isla Negra con el mar azul y los vientos del verano les deseo una feliz Navidad en unión con vuestros seres queridos y un año próximo lleno de bendiciones, buenas nuevas y éxitos.

Que la alegría inunde vuestros hogares y derrame la felicidad para quienes nos necesitan

Con mi más alta estima y mis deseos de felicidad reciban mis abrazos fraternos...

Alfred Asís


*****


“¿Hay un lugar en la tierra, donde no haya un flor para hacer sonreír al hombre?. No me digas el desierto, porque existe el desierto florido, y en los otros vive, el corazón del hombre que no sabe amar a los niños”.

A todos ustedes amigos, deseo una feliz navidad y una maravillosa entrada al año nuevo.

Edith Contador Villegas


*****



Estimados amigos y amigas:

les envío un cordial saludo con motivo de las Fiestas de Fin de Año. Que pasen una muy grata Navidad junto a sus seres queridos. 

Que el 2016 sea mucho más benigno y próspero para todos.

Un saludo de... 


Amante Eledin Parraguez

Editorial Amanuense

18 de diciembre de 2015

NOTICIANDO / Presentación de Revista Provinciana N°1



Editorial UV presenta Revista Provinciana Nº 1


"La revista, de 244 páginas, y una cuidada edición con costura a la vista como todos nuestros libros, es una publicación de literatura y pensamiento que valoriza la riqueza cultural de las distintas localidades de Chile y de América del Sur. Rosabetty Muñoz, Vicente Serrano, Miguel Laborde, Juan Mihovilovich, Ennio Moltedo, Raúl Ruiz, Carlos Lloró y Diego Maquieira son algunos de los autores incluidos en esta publicación". 



TODOS CORDIALMENTE INVITADOS AL LANZAMIENTO EN VALPARAÍSO

Viernes 18 de diciembre


PROVINCIANA: REVISTA DE LITERATURA Y PENSAMIENTO


Página de la Editorial UV:


Página Facebook: 

23 de noviembre de 2015

NARRATIVA / Mario Cáceres Contreras.


 
 
LAS HORAS DE LA NOCHE

Todas las noches, en sus horas amargas, me arranco el corazón. Pero cuando amanece y los fantasmas oscuros mueren con la luz, este regresa a su sitio y palpita de nuevo. Aunque sufre, porque inevitablemente vendrán de nuevo las terribles horas de la noche.

Menos aterrador, también el día trae sus temores cuando nos muestra la verdad: la tragedia de la vida.

En la casa de reposo Santa Rosa, los desesperados como yo me hacen sonreír. Carlos, un hombre calvo como bola de billar, de baja estatura -que está convencido que soy su profesor- todas las mañanas se acerca con un destartalado Silabario Matte*, (o silabario del Ojo), y me recita: “Qué linda en la rama/ la fruta se ve/ si lanzo una piedra/ tendrá que caer”*. 


Siempre se equivoca en estos versos: “Mis buenos maestros/ dirían tal vez / qué niño tan malo/ no jueguen con él”. Me dice que él no es “un niño tan malo” y entonces… ¿por qué no juegan con él?

Y está ese otro, larguirucho, que es ver al Quijote. Un anciano cura jesuita que ha perdido la fé. La extravió al momento de descubrir que los mandamientos fueron escritos mucho antes por los egipcios, en el Libro de los Muertos.

También está mi buen Pedro, quien odia a los pájaros y se disfraza con un sombrero alón y paja seca -con la que cubre sus manos y pies-, se ubica estático en el medio del patio y se convierte en el espantapájaros del lugar. Permanece horas en esa posición, hasta que el cansancio le desvanece.

Y aquél otro loco que canta mientras todos los demas habitantes de la casa le acompañan con el bam, bam, bam, premunidos de jarros, palos y bastones. Y entona: 


“Quiero una ramera gorda, bam, bam, bam

Que caliente mi cuerpecito, bam, bam, bam

Una ramera joven, bam, bam, bam

Que baile desnuda en mi cama, bam, bam, bam

Y otra ramera chiquita, bam, bam, bam

Que bese mi ombliguito, bam, bam, bam”



 Y así, una y otra vez.

Esto no está en mi personalidad algo desquiciada, ¡no! El cantito se repite hasta que aparecen dos hombrones de blanco que me ponen una camisa de fuerza y una inyección en el trasero hasta que al fin, duermo. Duermo con miedo, no dejo de sentirlo, pero aunque sea de esta forma, duermo algunas horas, porque luego llegarán las horas de la noche, esas horas en que las imágenes del recuerdo regresan y yo me arranco el corazón. Mis errores, mis pecados, aquellos a quien ofendí o dañe, me indican con el dedo, como fantasmas en pena, y en medio de todo está ella, mi amor, que se desvanece ante mis ojos. Ella, a quién más le fallé en mi vida, es solo una sombra perdida en el espacio.

Ruedan por mis mejillas lágrimas de desamor.

 ¡Oh, mi Dios! ¿Por qué en la vejez las horas de la noche se hacen eternas? Amada, si vinieras a visitarme, la letra del tango aquél: “Un beso tuyo cura todo, todo, todo”, espantaría las terribles horas de la noche y no me arrancaría como ahora, desesperado, el corazón.



                                  Mario Cáceres Contreras



*1) Silabario del Ojo, (también llamado Silabario Matte) fue creado por el educador chileno Claudio Matte en 1884 y publicado en la ciudad de Leipzig en Alemania. El método didáctico que utiliza es fonético-analítico-sintético. El nombre real del texto era "Nuevo método para la enseñanza simultánea de la lectura i escritura".



*2)POEMA: La Tentación, de J.A. Márquez (colombiano).

 

8 de noviembre de 2015

LARGA DISTANCIA / David González, desde Argentina


Ilustración de Marco Antonio Sepúlveda: "Personalidades Múltiples"


Mis ojos tiernos se tienden en silencio

negrura de las piedras pupilas

dilatan los relojes

ahondando los misterios próximos

del humo sin fuego de amar

a grandes saltos

desbocados retazos de la madrugada

relampagueando los desvelos

o las presencias

aguardan se cumplan

la teología de las pieles.



Orgánica beatitud

mis curvaturas del cuerpo

cuasi aplacadas olas pellejos

en deslizamiento indispensable

astronómicamente denominado

aberración de la luz.



Desprendimientos de paisajes

se alargan en velocidad los piquillines

andrajos de nylon

colgando de sus espinas

resbaladizos úteros viales

desanudando nubosidades

apertura indómita de cielo

concreta real abierta

ladea el auto el viento

el horizonte se hace música

la distancias aparentes

son una invención del hombre.



La piedad es una gillette

en su rostro inequívoco

geométrico

ondular

enjaulado

gruñe su voz harapienta

sus sortilegios esquivos

apiadando el color de las muertes

con cataclismos benévolos

sin oropeles

ni velos nupciales

apenas

una arcilla errónea

lo compone

una intangible penitencia

multiplicada en olvidos

atrasa mil años

y de esmerada lateralidad

lo deglute.

Ojala la poesía

le rompa la boca.



Intransitivas virtudes de ave

en chamánica ingesta

inmolaciones de entrecasa

paranoides bombazos teledirigidos

explotan a metros de mi intuición

sin leyes verificables

las ceremonias creativas

son un huevo de serpiente

sostenido por dos palos

ambas manos entrelazadas

tornando en espiral la sombra

intentando cerrar el occidente

que habito y me habita



Mujeres indiscretas

tatuadas de verbos

bienvenidas al frio del sur

los puertos están abiertos

los adioses cobran su diezmo

de congojas y permanencias

bajo la Pléyades

navíos de omoplatos

en dialogo secreto con el universo

empujan circunstancias atenuantes

donde las lenguas olvidadas

y las prestidigitaciones nativas

aun encuentran espacio

donde enraizarse

en esta tierra.


*****


David González / Nacido en 1979 en Capital Federal, actualmente reside en Viedma, Río Negro.
Publica textos y poesía en suplementos culturales, revistas, diarios, paginas webs.
Sube textos y poemas a su blog www.fragmentario.blogspot. es
Ha publicado poemas en la Antología Letras de la Comarca (Editorial Del Valle Bajo).
En busca de la poesía que trasciende los textos.

Comentarios y contacto: homerals2@gmail.com



1 de noviembre de 2015

POESÍA / Miranda Gandi





MEA CULPA


Confieso.
Lo confieso todo:
en los últimos sesenta días
no haber abierto ni tan sólo una
                de las Cartolas del Banco;
culpable soy de pensamientos improductivos
y de una lamentable pereza
cuando de firmar un Cheque
o de abrir el Monedero y extraer un Billete se trata;
¿y mi Libreta de Cuentas?
páginas en blanco, es todo lo que muestra.

Admito haber tenido malos pensamientos
ante el Cajero Automático:
culpable de concebir la diabólica aspiración
de que una mano mesiánica
(he dicho bien: mesiánica)
hiciérase cargo de mi Vestuario y de mi Mesa
mientras yo, sentada
en el último peldaño del Cubículo Climatizado
esparciera, cual Tarjetas de Crédito,
¡versos a diestra y siniestra!

Confieso comportamientos impúdicos, de hecho:
reconozco ante la Ley y la Iglesia
haber caminado descalza por los prados del parque
con un balanceo inequívoco de sandalias
(o de Tennis, dependiendo de la estación),
y haberme tendido de cara a la hierba
en actitudes reñidas con el Uso
     y las buenas Costumbres
y con los modales de una dama.

Admito no haberme ruborizado,
no sentir ni un ápice de vergüenza
ante las miradas sorprendidas,
por no decir, plenas de alta sospecha,
de los habitantes de mi Oficina y de mi Casa:
culpable soy
de pasearme con legiones de libros bajo el brazo
en lugar de una ruma de Carpetas
o de Zapatos.

Acúsome de intento de seducir a un joven Policía
con la más auténtica de mis sonrisas:
culpable soy de hacerle olvidar su Deber
y en un acto de debilidad inadmisible
haberle visto guardar su Libreta
bajo el Rojo del Semáforo.
A manera de atenuante
y con posterioridad a este y otros hechos delictuosos
(como el de rechazar el Cinturón de Seguridad
con exactamente la misma unción
con que la libertina se persigna
     ante el cinturón de castidad)
invoco la firme decisión de enajenar el Corpus Delicti
en favor de la catálisis
y de la posteridad.

Tras medio siglo de vida lujuriosamente Ordenada,
culpable soy de evitar la compañía
del Excelsus Homo Erectus
y de una peligrosamente anacrónica tendencia
hacia la misantropía,
confesa de no admitir a nadie
en mis paseos ni en mi casa
con la consabida y honorable excepción
de mi perro y de mis gatas.

Cúlpome de una inexplicable debilidad
accesos de somnolencia
y una inconmensurable apatía
cada vez que por necesidades propias o ajenas
las rutilantes vitrinas del Mall enfrento:
huélenme a liturgias y tráenme resabios de incienso,
a la par que me saben a Hostias, en el Comedero,
las crujideras de Tacos.

Y ha llegado la hora de confesar
el menos original de los pecados capitales,
sub producto directo del pecado ultra original:
confieso haber nacido
bajo un Nombre ficticio y,
más que Vidas prestadas, confieso
haber vivido una Existencia enteramente ficticia
en un Mundo igualmente ficticio.
(¿Dónde he leído esto últimamente?
Ya lo dije, de todos mis pecados confesados,
es el menos original).



Del libro “El grito en la sombra” de Miranda Gandi, 2ª autoedición ampliada, Quintero/Valparaíso - Chile, 2014



*****

Miranda Gandi / Seudónimo literario registrado en el Departamento de Derechos Intelectuales de Santiago de Chile el 27 de junio de 1994, con el N° 90.201, junto con su primer libro Versos escondidos­. Comienza a escribir en abril de ese mismo año. Fecha en que, con 53 años cumplidos, descubre una vocación tardía y definitiva por la escritura, a la que ofrenda hasta hoy todas las potencialidades otorgadas por lo imponderable, por la naturaleza, la herencia y las circunstancias históricas y personales.

Nacida en Valdivia en 1940 con el nombre de Cecilia Judith Martínez von Vriesen, infancia, adolescencia y primera juventud transcurren en el sur de Chile, entre Puerto Montt, La Unión, Temuco, y Concepción en cuya Universidad recibe el título d Profesora de Estado en Inglés en 1964. Se emplea en 1965 en la Cía. De Acero del Pacífico, ingresa a la Rama Aérea de su Club Deportivo Huachipato como piloto de planeador y civil, y se casa con piloto instructor, estudiante de Ingeniería. Por razones laborales del cónyuge se trasladan en 1972 a Alemania Federal con los dos hijos nacidos en Santiago. En 1976 regresa con sus hijos a Concepción desde donde la recesión de los ’80 los lleva de regreso a Santiago en 1985. Continúa desarrollando diversos trabajos administrativos relacionados con los idiomas inglés, alemán y edición en español hasta 2002 (61 años). Año en que acoge a retiro y toma residencia en un pueblito aledaño a Quintero, V Región, a fin de desarrollar y perfeccionar el oficio de la escritura. Como escritora independiente ha publicado en forma de autoediciones los poemarios Versos Escondidos (Stgo. 1995), El grito en la sombra (Stgo. 1996), una Segunda Edición Ampliada de este último (Quintero-Valparaíso 2014), y un compendio de relatos El Puente quebrado (Valparaíso, 2014). En 2014, algunos poemas del libro El Grito en la sombra son publicados en Antología “Valija de Sueños” de Sociedad de Escritores de Valparaíso. Actualmente (octubre 2015) se encuentra en imprenta en Valparaíso un libro de epigramas: Oficios: Reflejos epigramáticos.