17 de junio de 2013

EL LIBRERO de la Mancha / TERRITORIO CELESTE de Pablo Guiñez





Hace muy pocos días llegó a nuestro librero “manchado” este obsequio, de parte de nuestro amigo  Ricardo García. 
Admiradores todos de la obra del poeta chileno Pablo Guiñez, fue un agrado recibir este TERRITORIO CELESTE para deleitarnos con su lectura. Para compartir, dos de los poemas que forman este valioso libro.








Dedicatoria:
A quienes generosamente me acompañaron en la estupenda aventura de FRATERNIDAD DEL AGUA.
(1973- 1975)




SIMPLE JUEGO



Si se me va de noche, se me esconde.
Si se me va de día, se me pierde.
Si se me va de miedo, se me aleja.
Si se me va de frío, se me dobla.
Desaparece con la luna llena.
Desaparece con la luz, o tiembla.
Desaparece como una gavilla.
Tal vez no exista, pero sé que sueña.
Está sentada, cuando yo me siento
en cualquier sitio, al borde de la tierra.
Si yo me inclino, ella se cuelga
de las palabras, como una mañana.
Tal vez, no sea lo que se me ocurre.
Tal vez, no sea lo que maravilla.
Pero, ya ven, se me quedó en los ojos.
Ahora sé que es solamente oscura.







TRANSPARENCIA



La piedra, como una anciana sentada en el bosque
está rodeada de soledad, de hojas.
Está ahí desde el día en que empezó a nacer
el canto primero de los pájaros.

La piedra aquella, arrugadísima por fuera,
como una cáscara o como una mano,
sostiene el aire de su alrededor que la sostiene.
Y todo gira, mientras ella permanece inmóvil.

De esta manera ella se acostumbra
a contemplar cómo las estaciones pasan y se renuevan.
Y le da frío, porque se halla lejos de las estrellas cuando la noche,
aunque a pesar de todo
sabe encontrarse en medio de todo lo que pasa.



*****





Del autor:

Miraje Solitario (poesía 1952)
Ocho Poemas para una Ventana (1956)
Afonía Total ( 1967}
Fundación de las Aguas ( 1973)
Territorio Celeste ( 1996)

8 de junio de 2013

POESÍA / Tres textos de Pola Arriagada Rosales




USURPACIÓN



Vinieron...
Sobre la estufa calentaba agua para mate.
Entraron,
cuajando las estrellas en el suelo.
Recorrieron,
las manos urdían masa
historia mutilada
de golpe un telar a la pared.
Empujaron,
cesaron los cantos,
golpearon ,
sacaron,
arrastraron.
Afuera mi madre
con la pierna rota, sangrante.
Mi hija deshace en llanto,
el hilo de la rueka
deshila trenzas
al sentir el canto
triste de su madre que sufre.
Llevaron
lejos de las vertientes, de los montes
del baile del mañke.
Así llegaron ,
queriendo
amarrar la palabra ,
los sueños , los labios,
dejando surcos de sangre
entre los pastos.



LOS VIENTOS DE LA MUERTE
 


Buscando el surco de las manos
la tierra duerme
con su traje ceniciento.


Muero en el alba
arrebatado por el aroma
del pan naciendo de las cenizas.


Me reciben los pastos
bajo el murmullo de mis huesos
y el rocío navega entre mis entrañas.


Busco las aguas en donde beben los patos
y tejo un chamal de margaritas
para mi entierro.


Todos los vientos
florecen de la misma muerte


- Kuyfi pu wentxu ta kurü ñamigün -



3 de junio de 2013

POESÍA / SIN RETORNO, de Marianela Puebla






SIN RETORNO


Tomaste el camino del no retorno
sin sobresaltos ni quejidos,
adentrándote  en la oscuridad de un  bosque deshabitado.
Ahora mis palabras se estrellan en indiferencia,
una pared invisible nos separa
y tu mirada se ha perdido en otro rumbo.

Sin embargo, aunque llore mi alma
te sigo amando,
aún eres la niña de mis ojos
que huérfana viajas entre tinieblas y desvíos.
Por eso estoy aquí a tu lado mostrando los peldaños
de una imprecisa ruta,
guiando tus pasos a través de la tormenta
que  día a día agranda su caudal.

Alzheimer se llama el  hechicero que enlutó tu destino,
que robó tu atención, tu risa, tus palabras.
No hay consuelo, la lluvia ha comenzado a caer
copiosamente sobre nuestras vidas
y no hay nadie que pueda detener
su paso ensimismado, ajeno a todo  ruego.

Te llevo de la mano, la fatiga debilita mi andar,
tengo temor al mañana cuando me falte tu presencia,
cuando te falte mi cariño y quedes como una ciega
debatiendo tus imprecisos pasos sin la luz de mis palabras.
¿Quién sabe?, el destino lo guarda en su libreta de viajes,
¿quién de los dos partirá primero?
Esa es la aflicción que me aqueja.

Mientras pasa el otoño con su corcel de hojas amarillas
y pinte de dorado el horizonte más allá del entendimiento,
Yo te seguiré amando, mi niña querida, 
aunque tú ya no lo sospeches
y vivas en la lejanía de los sueños,
y aunque me mires con  ojos ausentes
yo te seguiré amando, en esta vida... y en otra...






Marianela Puebla

24 de mayo de 2013

POESÍA / David Lethei, poema bilingüe de su obra LANDSCAPES






Lenguaje



Hay un torrente
fluyéndonos
armándonos
y aparte, situándonos.

A veces, tan tenue
que dibuja notas
nacidas para cantar.

A veces tan impetuoso
que arrastra planetas
tan sólo por verlos colisionar.

Y es un paisaje este torrente
lleno de colores y luz
que nos mantiene aquí unidos
mas que bien sabe cegar

de nuestra razón la mirada
pero del alma esa no
hay un Dios en este cuerpo
y trasciende la voz.

Hay un torrente cual flor
cuyo perfume nadie conoce
de intelectual fortaleza
y de poder en rebose

desarrolla el espíritu
y a este mundo recubre
nos da un día el futuro
luego nos quita el sol...

Hay un torrente de reflejos
a cuyas aguas pertenecen
todos los grandes conceptos
que a nuestra mente se ofrecen.



 Language



There’s a stream
flowing through us
building us
and aside putting us.

Sometimes so tenuous
that draws notes
to be sung.

Sometimes so impetuous
that drags planets
just to watch´em collide.

And this stream is a landscape
full with colour and light
one that keep us together
and whose able to blind

the eyes of our reason
but not of our soul’s
there’s a God in this body
that transcends any word.

There’s a stream that’s a flower
whose perfume no one knows
with a force intellectual
and a power beyond

it develops the spirit
it embraces the world
one day give us the future
one day steal us the sun.

There’s a stream of reflections
In whose waters belongs
all the biggest conceptions
that our mind can bestow.



*****



 David Lethei, autor chileno/planetario/galáctico/ínfimo; escribe desde la infancia y publica desde el ahora. No le sirve biografía porque ninguna biografía hace a la obra, la obra se hace a sí misma y de ella somos instrumento. Como autor persigue que su propia labor (nunca completamente suya), jamás termine de autoperseguirse y así, en el intertanto, diga lo que tenga que decir…


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16 de mayo de 2013

NARRATIVA / Un cuento de Juan Rulfo.

En un día como hoy, del año 1918, nace Juan Rulfo, escritor mexicano, uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX. Para recordarlo y volver a apreciar su obra es que compartimos con ustedes uno de sus inolvidables cuentos:






ES QUE SOMOS MUY POBRES
[Cuento. Texto completo.]

Juan Rulfo 

Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a esconder aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejabán, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién cortada.

Y apenas ayer, cuando mi hermana Tacha acababa de cumplir doce años, supimos que la vaca que mi papá le regaló para el día de su santo se la había llevado el río

El río comenzó a crecer hace tres noches, a eso de la madrugada. Yo estaba muy dormido y, sin embargo, el estruendo que traía el río al arrastrarse me hizo despertar en seguida y pegar el brinco de la cama con mi cobija en la mano, como si hubiera creído que se estaba derrumbando el techo de mi casa. Pero después me volví a dormir, porque reconocí el sonido del río y porque ese sonido se fue haciendo igual hasta traerme otra vez el sueño.

Cuando me levanté, la mañana estaba llena de nublazones y parecía que había seguido lloviendo sin parar. Se notaba en que el ruido del río era más fuerte y se oía más cerca. Se olía, como se huele una quemazón, el olor a podrido del agua revuelta.

A la hora en que me fui a asomar, el río ya había perdido sus orillas. Iba subiendo poco a poco por la calle real, y estaba metiéndose a toda prisa en la casa de esa mujer que le dicen la Tambora. El chapaleo del agua se oía al entrar por el corral y al salir en grandes chorros por la puerta. La Tambora iba y venía caminando por lo que era ya un pedazo de río, echando a la calle sus gallinas para que se fueran a esconder a algún lugar donde no les llegara la corriente.

Y por el otro lado, por donde está el recodo, el río se debía de haber llevado, quién sabe desde cuándo, el tamarindo que estaba en el solar de mi tía Jacinta, porque ahora ya no se ve ningún tamarindo. Era el único que había en el pueblo, y por eso nomás la gente se da cuenta de que la creciente esta que vemos es la más grande de todas las que ha bajado el río en muchos años.

Mi hermana y yo volvimos a ir por la tarde a mirar aquel amontonadero de agua que cada vez se hace más espesa y oscura y que pasa ya muy por encima de donde debe estar el puente. Allí nos estuvimos horas y horas sin cansarnos viendo la cosa aquella. Después nos subimos por la barranca, porque queríamos oír bien lo que decía la gente, pues abajo, junto al río, hay un gran ruidazal y sólo se ven las bocas de muchos que se abren y se cierran y como que quieren decir algo; pero no se oye nada. Por eso nos subimos por la barranca, donde también hay gente mirando el río y contando los perjuicios que ha hecho. Allí fue donde supimos que el río se había llevado a la Serpentina, la vaca esa que era de mi hermana Tacha porque mi papá se la regaló para el día de su cumpleaños y que tenía una oreja blanca y otra colorada y muy bonitos ojos.

7 de mayo de 2013

INVITACIÓN / Presentación del libro "Antología del pan más blanco", de Edgardo Anzieta






 La Fundación Pablo Neruda  y Ediciones Eloy, tienen  el agrado de invitar  a Ud. al lanzamiento del libro: 

Antología del pan más blanco, 
del poeta Edgardo Anzieta

En la ocasión  la obra  será comentada por el  profesor de la Universidad de Chile   y poeta  Manuel Jofré, Theodoro Elssaca, poeta y Presidente de la Fundación Iberoamericana y por Roberto Aedo, poeta y  profesor de la Universidad de Chile y el Desarrollo

La presentación se realizará  el   jueves 16 de mayo de 2013,  a las 19 horas, en  Casa Museo la Chascona, Fernando Márquez de la Plata, N- 0192,  Providencia, Santiago.



Santiago, mayo de 2013

28 de abril de 2013

LARGA DISTANCIA / Poema de Amelia Arellano, desde Argentina











 HEREDERA DE SILENCIOS


Ella es la Heredera de todos los silencios.
La veo aun, con su  vaso vacío,
Sorbiendo lentamente algo que parece escarcha.
El verano pasa como un potro de fuego.
El insomnio la acecha. La vigila.
Busca esa vieja costumbre de llorar dormida.

Pensar que le gustaba caminar con la lluvia.
Ofrecer su rosa en destruidos desvanes.
Ahora solo tiene el silencio.
No habla. No le hablan.
Solo las cucarachas murmuran.
También los muertos, mas, no entiende el morado.

Y se va por los bares hasta que todos cierran.
Y vuelve, y cuenta, uno a uno sus pasos.
Y bebe. Bebe todos los silencios.
Vacía lentamente la copa.
Allí en el fondo una boca extranjera  habla.
Tiernamente le habla…y la besa.





***


20 de abril de 2013

INVITACIÓN / Presentación del libro "Susurros que gritan", de Olga Sotomayor






 La Biblioteca y Programa de Lenguaje Duoc UC (sede Padre Alonso de Ovalle), tienen el agrado de invitarle a la  presentación del libro en formato cartonero:
 
 
 
SUSURROS QUE GRITAN
 
de
 
Olga Sotomayor
 
 
martes 23 de abril, a las 19:15 hrs
 
Alonso de Ovalle 1586, Santiago Centro
 
 
 Se referirá a  esta obra (en formato cartonero), la poeta Amanda Espejo.
 
 

Esta actividad se enmarca en la celebración del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor
 
 
Más información enel blog de la autora:  http://olgacartonera.blogspot.com/