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28 de octubre de 2013

POESÍA / Pablo Guiñez





EL VUELO DE LA LLOICA




Alguien ahora le ha incendiado el bosque.

Alguien ahora ha prendido las sementeras.

Siguen las rozas envolviéndolo. Su aliento

echa a correr los animales. Los dispara.

Saltan cual ratas, cual venados. Se desbocan.

Alguien ha puesto una locomotora en sus pulmones.

Tal vez la chispa saltó del aserradero.

Cual la culebra repta entre los pastos.

Sopla y resopla, como asfixiado. Se enamora

de aquella lloica. Salta por encima

de aquella cerca. Mientras allá lejos

siguen y siguen los animales dando vueltas.

Es todo humo. Es aquella larga

marca apoyada sobre el anca de una vaca.

Aquella lengua, que desolada se sumerge

entre las breñas. Es sólo aquél potro.

Es todo el bosque en un solo relámpago.




LOS FRUTOS DEL SOL



Sacudamos sus ramas.

No perdamos tiempo esperando los pájaros.

Estos caerán cuando se hallen maduros.

Tendremos que bajar el sol.

Para que no se seque el mar hay que elevarlo más temprano.

Pero si la noche es muy oscura

no nos queda otra cosa que pararnos en la puerta.

Sacudamos las aguas.

De estas caerán peces.

Extendamos las redes.

Así no se caerán sobre la arena.

Entonces, con su ayuda podremos dirigirnos a la costa.

Allí descansaremos, reposaremos. Mientras tanto

conformémonos ir acompañados

de su cierto perfumado vino cuya sombra nos conduce

a través de los bosques. Preparémonos

para luego adentrarnos, como la abeja, en ese túnel

que su aliento recorre.

Saludémoslo riéndonos.

Aceptémoslo como un amigo

que enojado nos deja en medio de la noche.


*****

Entrevista al  autor en la siguiente página : http://hotel-nube.blogspot.com/2008/02/pablo-guez-poeta-del-ser-y-la-palabra.html

Publicados en Revista La Mancha Nº 20


17 de junio de 2013

EL LIBRERO de la Mancha / TERRITORIO CELESTE de Pablo Guiñez





Hace muy pocos días llegó a nuestro librero “manchado” este obsequio, de parte de nuestro amigo  Ricardo García. 
Admiradores todos de la obra del poeta chileno Pablo Guiñez, fue un agrado recibir este TERRITORIO CELESTE para deleitarnos con su lectura. Para compartir, dos de los poemas que forman este valioso libro.








Dedicatoria:
A quienes generosamente me acompañaron en la estupenda aventura de FRATERNIDAD DEL AGUA.
(1973- 1975)




SIMPLE JUEGO



Si se me va de noche, se me esconde.
Si se me va de día, se me pierde.
Si se me va de miedo, se me aleja.
Si se me va de frío, se me dobla.
Desaparece con la luna llena.
Desaparece con la luz, o tiembla.
Desaparece como una gavilla.
Tal vez no exista, pero sé que sueña.
Está sentada, cuando yo me siento
en cualquier sitio, al borde de la tierra.
Si yo me inclino, ella se cuelga
de las palabras, como una mañana.
Tal vez, no sea lo que se me ocurre.
Tal vez, no sea lo que maravilla.
Pero, ya ven, se me quedó en los ojos.
Ahora sé que es solamente oscura.







TRANSPARENCIA



La piedra, como una anciana sentada en el bosque
está rodeada de soledad, de hojas.
Está ahí desde el día en que empezó a nacer
el canto primero de los pájaros.

La piedra aquella, arrugadísima por fuera,
como una cáscara o como una mano,
sostiene el aire de su alrededor que la sostiene.
Y todo gira, mientras ella permanece inmóvil.

De esta manera ella se acostumbra
a contemplar cómo las estaciones pasan y se renuevan.
Y le da frío, porque se halla lejos de las estrellas cuando la noche,
aunque a pesar de todo
sabe encontrarse en medio de todo lo que pasa.



*****





Del autor:

Miraje Solitario (poesía 1952)
Ocho Poemas para una Ventana (1956)
Afonía Total ( 1967}
Fundación de las Aguas ( 1973)
Territorio Celeste ( 1996)

31 de mayo de 2010

EL LIBRERO de La Mancha / Fundación de las Aguas, de Pablo Guiñez





Aunque este hermoso libro no calificaba en LETRA NUEVA (Ediciones recientes), sí es un orgullo compartirlo con ustedes desde nuestro LIBRERO MANCHADO.
Su autor, Pablo Guiñez, tuvo la amabilidad de dejarlo para nosotros, dedicado y todo, en una de las últimas reuniones maipucinas, en manos de nuestra amiga Elisa Alcántar. ¡Cuál sería nuestra sorpresa al recibir su llamada y contarnos de este hecho! Por lo tanto, y como solemos hacer, aquí algo de este connotado autor chileno y parte del contenido del libro que, por cierto, es una reedición a cargo del Círculo Literario de Maipú y el auspicio de su Ilustre Muncipalidad.


LA CAZA DEL VENADO


Pidámosle que venga, pero que no venga.
Pidámosle que corra, pero que no corra.
Pidámosle que salte, pero que no salte.
Hagámosle un columpio para que se distraiga.
Me gustaría hacerle una zancadilla,
pero si se cae?
Me gustaría tirarle una piedra,
pero si le pego?
Me gustaría meterlo en el agua,
pero si se ahoga?
Me gustaría azotarlo,
pero si se dobla?
Me gustaría echarle a los perros,
pero si se asusta?
Me gustaría lacearlo,
pero si se arranca?
Mejor digámosle que pase
muy tranquilo a sentarse.


EL VUELO PEREZOSO


Con fuerza graba su nombre en la corteza de los árboles.
Con fuerza graba su nombre en la superficie de las aguas.
A fuego graba su voluntad entre las piedras.
Echa a volar no sólo la arena.
No se ha cansado de ser el perezoso.
A pierna suelta a dormido. Ha soportado aquél encierro.
Ha permanecido imperturbable.
Por largo tiempo ha soportado su claustrofobia.
Ha conseguido asomar por la garganta de un jilguero.
Así ha vuelto a recobrar la luz.




Pablo Guíñez nació en Lumaco en 1926. Pertenece a la Generación del 50, término creado por Pedro Lastra y que comprende autores nacidos a partir de 1925 a 1939. Juvencio Valle lo situó de inmediato entre los grandes de su generación junto a Jorge Teillier, Rolando Cárdenas y Enrique Lihn... El autor de “Fundación de las Aguas”, (Ediciones del Grupo Fuego de la Poesía, 1973), uno de los principales libros de la poesía chilena contemporánea.




Aquí, don Pablo Guiñez, en un merecido homenaje junto a  Sergio Bueno y Soledad Fariña


El poeta nació a la vida literaria chilena en la década del 50 apadrinado nada menos que por Juvencio Valle y Nicomedes Guzmán. Este último dijo de su obra: “Pablo tiene un vigor conceptual único, ausencia de imágenes demasiado trabajadas, instinto lírico que trasciende en una expresión serena, transparente y cordial”. Juvencio Valle lo situó de inmediato entre los grandes de su generación junto a Jorge Teillier, Rolando Cárdenas y Enrique Lihn.Otra de las particularidades de su propuesta lírica es el juego. En todos sus poemas se siente un aire de alegría por conversar con las palabras. Los adjetivos, los adverbios; todo está donde debe estar. La misma construcción de los escenarios del poema; es un artesano que conoce su oficio, lo domina, por lo tanto las lecturas de su vida aparecen nítidas y resplandecientes sin que se noten las influencias; al contrario, incorpora a su acervo, poesía nórdica, poesía lárica, pero sin el hálito teilleriano. de tal modo, aparecen otras cosmogonías, otros refugios, otros pueblos perdidos, en otras latitudes.