19 de mayo de 2008

MICROCUENTOS / José Chávez (Arjex).



66/ABIGAÍL 77




Abigaíl tocaba la misma melodía todos los días (por supuesto, era original). Y a la misma hora llegaban los parroquianos de siempre, a disfrutar de su voz y de su embriagante belleza.
Ella acariciaba su guitarra con dulzura, dejando que su canción fluyera a través de los corazones con una melodía que los unía, haciéndolos olvidar que estaban solos. Pero extrañamente, cuando terminaba, nadie recordaba su canción. Sólo quedaba un calor en el pecho, imposible de olvidar.



José Chávez
Publicado en Muestra Itinerante LOCALES