27 de octubre de 2009

NOTICIANDO / En la premiación de RECORDANDO A GABRIELA Y PABLO.

Premiación del 17° Concurso de Poesía y Cuento
RECORDANDO A GABRIELA Y PABLO
Centro Cultural Manuel Guerrero Ceballos.




Fue en el año 2005 cuando por primera vez supe de este concurso y me animé a participar en él, a pesar de no vivir en la comuna de Maipú. Recuerdo que una de las cosas que más me llamó la atención, fue la pasión y garra con que se llevaba a cabo la totalidad de trabajo que implica una convocatoria como esta. El espíritu de hermandad era notorio en todos los detalles y en cada gesto de sus organizadores: Osvaldo Mora y Filomena Prieto.
Desde aquel año me he convertido en una más de sus fervientes difusoras, e integrante del primer proyecto de edición que realizaron el año 2008: una Selección de Narrativa y Poesía con los autores y textos participantes en ese certamen. Hermoso libro aquél que, en su momento, también fue compartido con ustedes en este lugar.
Este domingo, recién pasado, estuve allí para celebrar, a la vez, la reinaguración de la sede social recién remodelada, y que día a día alberga el trabajo y lo sueños de varios grupos que comparten su techo. Alli me pude encontrar con "viejos" conocidos que ya han pasado a ser amigos y hermanos en el oficio de las letras, tales como Agustín Rozas, Patricia Franco, Gladys Salinas, Yorka Gallegos, Emilia Páez, y otros por nombrar.
Personalmente, cumplí uno de mis deseos largamente acariciado: conocer a la poeta maipucina Elisa Ferrada, mamá Icha, de quien he leído poco (un libro prestado) pero escuchado y admirado mucho. Una persona bella y transparente, indispensable de conocer a todos los que sentimos el amor-vicio de las letras. Un ejemplo de talento, sencillez y humanidad a seguir, sin lugar a dudas. A ella también la pueden leer en el libro Panorámica de la Poesía de Maipú (mago editores), de donde sacamos el texto que compartimos a continuación:


¡Niño Mágico!

2001


DE LOS RÍOS


Como un rayo de luz, el buen juicio irá inundando, en pleno, tu lúdica mente. Entonces, "mi pequeño sol", no querrás atravesar los puentes para no cortar el flujo del alma de los ríos. Más bien, buscarás el vado, para adentrarte gozosamente en sus corrientes. Así, hermanados el río y tú, como en juego primitivo, te dejarás llevar y traer, para luego girar y girar entre los suaves remolinos... Ignorando las manos de los hombres que rasgaron el agua dulce de los ríos para armar los acerados puentes.
NIÑO aún, con tal blancura, MÁGICO, de cara al cielo, recostado sobre los pastizales, cual ribereño permanente, es posible que veas - ¿por qué no? - cómo las lianas trepadoras del bosquecillo amarran las nubes viajeras y la retienen sobre las criatalinas aguas de "tu río".
Así iré sabiendo cuán feliz eres...¡Cuán feliz!


Elisa Ferrada


Blog del C.C. Manuel Guerrero: http://culturalmanuelguerrero.blogspot.com


Área de difusión cultural de Revista LA MANCHA

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Muchísimas gracias por las fotos, querida Amanda! Es un lindo recuerdo.
Un abrazo

Laura

elisa...lichazul dijo...

amanda

preciosas las fotos
que buen momento , me lo perdí!!
espero el próximo año participar y estar compartiendo un momento mágico

besitos de luz

al menos baje algunos gramos de peso con la caminata cerro arriba , cerro abajo jajaja

Anónimo dijo...

Te cuento que ¡Por fín tuve tiempo para meterme y leer la página web de la mancha!.
Me encanto de sobremanera la manera de escrivir de el colombiano Gildardo Isidro Gutierrrez, Luis Macaya , su poesía tan sugerente, Filadelfia Moreno con su forma de expresión tan natural y la señora Yorka Gallegos ,ella sin lugar a dudas ,llegará lejos, cómo se nota cuando una persona lee,cómo se nota, y, en cúanto a tí , mi querida Amanda , me dejaste , sin habla , con tú "brazo", con que te cuento que lo leí 2 veces , y , hiciste llegar hasta los límites de mi cuerpo y , con ese final casí me muero de un infarto , al ver que ella creia de guata que estaba seduciendo al tipo, era un vil ladrón y pillo timador.Já,já,já. Que final, que final.Te pasate.

Maria Gemita.