27 de agosto de 2015

POESÍA / Jorge J. Flores Durán

Pintura (Michael & Inessa)


Y USTED COMO SI NADA


Usted está tendida sobre la arena

el mar conversa y conversa

y usted duerme y duerme

olvidando sus tristezas y su nombre.



Y usted se anuncia como si nada

como el grito sin palabras

sin dar cuenta del tiempo

ni de la espera , ni del anochecer.



Todo se extiende como la pena

por la brutalidad del acontecimiento

al escuchar el frenesí

de su ausencia y de su silencio.



La ilusión se deshace

como un dulce en la boca

al igual que sus ojos en la arena

como mis palabra en sus oídos.




NO ME SUME



No me sume en ese beso,

porque los besos son

hojas nuevas de un cuaderno.

Si siente el deseo de besar

deberá dar vuelta la hoja

para volver a besar,

deberá dar vuelta la hoja

como unos naipes al azar

deberá dar vuelta la hoja

cuando alguien la quiera besar,

no me sume en ese beso

no me sume no me sume

cuando su boca me quiera besar,

no me sume no me sume

cuando alguien la quiera besar.




SUDOR



Su mirada se detiene en la esfera de su reloj

como freno inesperado de una locomotora

es el término de los movimientos

una lápida al encuentro celestial.


No es necesario abrir las palabras

corregir la acentuación, los tildes

sin mover los labios hemos comprendido

que todo esto no tiene solución.


Un calendario con un día semanal

con cuatro días por mes 

un año con cuarenta y cuatro días

es lo único que nos podemos ofrecer.


Es lo único que nos podemos ofrecer

usted y yo en el mundo del sudor

todo se suspende y se posterga

por mirar la esfera de su reloj.




LAPSO



No podremos leer lo que escribimos

porque lo escrito no es lo que se habla

en ese singular lapso indescriptible

hay muchas civilizaciones

que se mecen en cada modulación.

Toda velocidad es menor

a la del pensamiento humano

no hay nada más rápido que el pensar,

ni la luz, ni la oscuridad lo podrán vencer.

El hombre vivirá y morirá con su bravura

impugnando el beso y las caricias

luego será tarde para pedir el indulto

a tanta decidía y yerro,

por defender la espada en la frente

y las rodillas en el suelo.

Cuando llegue un beso a tus labios

o una mirada a tus ojos no demores en sonreír

si no la recibes se puede ir

no tendrás palabras para escribir

lo que dejaste partir.




Jorge J. Flores Durán