14 de marzo de 2009

NARRATIVA / Microcuentos de Arjex






31 / Tócame 93

Sólo tócame, no me dejes enajenar, que me olvide de nuestros hijos, de nuestra
casa, del olivo que plantamos juntos en la entrada, del matrimonio de la Ale y de
la sonrisa del Pancho, pero tócame justo aquí en mi cabeza, que es ahí donde
se me escapan sus rostros, no les hagas caso a mis rabietas, que son mis años
los que me refunfuñan, pero por favor tócame, tráeme de vuelta al amor,
que hace tiempo que tocaste mi corazón, ya tienes experiencia, no como esta
enfermedad que ni siquiera sabe quien soy.




12 / Soledad 57

Solamente estoy sólo, no hay mayor escándalo en eso, no hay mayor acierto
en darse cuenta de la situación, es normal, natural y solucionable, todos hemos
estado solos en algún momento de nuestras vidas o nos hemos sentido así,
pero, sucede doctor, cuando nos empecinamos en estar solos, que nadie nos
toma en cuenta...¿doctor? ¿Dónde está doctor?



1 / Caníbal 77 ( a Francisca “panchita” Castro Pérez)

El reportaje que transmitían por la televisión mostraba todo el proceso de
desarrollo de un bebé, desde la fecundación hasta el nacimiento. Francisca,
a sus cuatro años, miraba con una extraña atención: veía como a la mujer le
crecía el abdomen y luego una imagen se mostraba al interior, dejando ver al
niño desarrollado chupándose un dedo. Francisca ladeó un poco la cabeza y
luego preguntó: ¿cómo se lo tragó?



José Eduardo Chávez (Arjex).
Publicado en La Mancha número once

http://arjex.blogspot.com