10 de febrero de 2009

LETRA NUEVA / Dilcia Mendoza V.




DILCIA MENDOZA y su libro Cuentos In-mortales

Cuentos In-mortales es una recopilación de historias que se suceden.
no tienen otra intención que la de ser escritos, y leídos por quién deseee hacerlo.
Siempre he pensado que cualquier persona que tenga la inquietud de escribir puede hacerlo y dejarnos su visión de la vida y sus entornos; porque uno escribe desde su prisma, de su realidad, desde la mirada personal de la vida. Desde ahí vamos dejando estelas, huellas por donde quizás, otro pasará por el mismo lugar. Aunque pase por la misma huella, siempre será diferente, un minuto de otro ya lo es.
Eso me impresiona mucho siempre, el saber que todos podemos hacer lo mismo al mismo tiempo en el mismo lugar, y será totalmente distinto, y las repeticiones son formas de llegar a la armonía con la vida y el universo, nada más, no es para ser un ícono de perfección.
Estos cuentos, son, sin ninguna pretención, una mirada desde mis ojos.

La autora.



ARCO IRIS

Página 36

M
e compré un payasito, ¡qué lindo el payasito!, tiene cinco colores en su vestimenta y una enorme sonrisa, me gusta su sombrero y como se sienta, parece que quiere decirme algo...No es un secreto, porque a todos lo quiere contar, es muy lindo mi payasito. ¡Quiero que todos lo vean, jajá! , se parece al arco iris cuando está contento, o a la lluvia que cae entre el sol y las nubes, esas blanquitas que se distancian unas a otras, dejando ese espacio, admirando sus colores de fantasías y aunque las gotas de lluvia nos mojen, a mí me gustan esas gotas porque son tibias. Mi payaso también es tibio, no sé cómo llamarlo, lo que si sé, es que me alegra el corazón cuando lo miro, y me sonríe cuando quiero llorar.
Es pequeño, pero, también parece un gigante, no cualquiera puede verlo, pero el que quiera hacerlo, sé que le hará sonreír y le querrá contar lo mismo que me cuenta a mí.
Tiene un mameluco multicolor, eso lo que más me gusta, que sus colores han comenzado a pintar mi carne y mis sentidos y he comenzado a bailar.
Yo con ellos me envuelvo de rojo, amarillo, azul, verde, violeta, naranjo, blanco y granate. Las mejillas sonrojadas como en los días de atrás cuando tenía seis o siete años y jugaba en el barro o me mojaba bajo la lluvia, o también cuando andaba a pie pelado aunque mi papá se enojara mucho, él era zapatero, ¡imagínense!, ¡la hija del zapatero a pie pelado!, jajajá.
Cuando yo veo a mi payasito también veo a mi papá, a mi mamá, a mis hermanos, con los colores que ellos pintaban mi vida, mi casa, mi pasado, presente y mi futuro, no, ese lo pintó yo.
Entonces me pongo a llorar igual no más, porque los recuerdos son así, llorones. Luego pasan, como la lluvia y se despeja.


Dilcia Mendoza
Cuento de su libro CUENTOS IN-MORTALES

Publicado en La Mancha número ocho.

1 comentario:

Amanda dijo...

Dilcia, leí tu libro de pe a pa y me conmovió el ver el humanismo siempre presente en cada uno de tus relatos.
te felicito por este nuevo paso y espero que este año, tal como lo expresaste, sea pródigo en buenaventuranzas para ti y tu familia.

Un abrazo

Amanda