4 de junio de 2008

POESÍA / Amanda Espejo



SEQUÍA


De pronto...sin previo aviso:
Nadie canta en la mañana.

Los pájaros se han dormido
con el pico entre las alas.
Los campos, en desolado,
se han prendido a mi ventana
y un temor de boca seca
se adueña de mi garganta...
Siento un viento de secano
negando el frescor del alba.

Nada irrumpe en la mañana...

Por miedo a una lengua muerta
he desmenuzado Estrofas
y escondido en un florero
semillas de Rima y Trama...
Menos que nada ha surgido
de mi siembra entre las aguas:
los tallos de flores viejas
enredaron las Metáforas...

Nada fluye en la mañana...

La incapacidad en pleno
está durmiendo en mi almohada
y de querer rasgar granito
mis uñas ensangrentadas
han trazado surcos rojos
sobre páginas de escarcha.
Sin Símil establecido,
sin Estructura pactada.

Nada llueve en la mañana...

Entonces, boqueo en vano
como pez desterrado en playa
y una agónica pregunta
se extiende, cual explanada...
¿dónde...?
¿A dónde?
¿Cómo, porqué y por dónde
se han marchado las palabras?

Nada... nada surge de la Nada.




Amanda Espejo

Publicado en La Mancha número nueve.


Ilustración: Amanda




3 comentarios:

arjex dijo...

"Nada... nada surge de la Nada."

una invitación a crear.

saludos

Mauricio dijo...

Que quieres que te diga, Genial.

Anónimo dijo...

Ahora con atención me he detenido en este hermoso poema suyo.

Lindo poema, el lenguaje recuerda con suavidad el de GABRIELA, pero el verso octosílabo impide el tono solemne.

El ritmo espaciado de los versos sueltos que no dejan esperar nada del día que se inicia comunican cada vez amargura y desencanto, deseperanza que termina por apremiar.
Justo ahí, con las dos interrogaciones, se rompe la estructura octosilábica. Es lo único que no me convence. Tal vez debió encotrar dos tetrasílabos que lo sustituyeran, pero uno sabe que a veces los ritmos no nos asaltan completos.
Tal vez el cierre también debió recurrir al motivo de la mañana.

Amistad y felicitaciones

Renzo Rosso