8 de junio de 2013

POESÍA / Tres textos de Pola Arriagada Rosales




USURPACIÓN



Vinieron...
Sobre la estufa calentaba agua para mate.
Entraron,
cuajando las estrellas en el suelo.
Recorrieron,
las manos urdían masa
historia mutilada
de golpe un telar a la pared.
Empujaron,
cesaron los cantos,
golpearon ,
sacaron,
arrastraron.
Afuera mi madre
con la pierna rota, sangrante.
Mi hija deshace en llanto,
el hilo de la rueka
deshila trenzas
al sentir el canto
triste de su madre que sufre.
Llevaron
lejos de las vertientes, de los montes
del baile del mañke.
Así llegaron ,
queriendo
amarrar la palabra ,
los sueños , los labios,
dejando surcos de sangre
entre los pastos.



LOS VIENTOS DE LA MUERTE
 


Buscando el surco de las manos
la tierra duerme
con su traje ceniciento.


Muero en el alba
arrebatado por el aroma
del pan naciendo de las cenizas.


Me reciben los pastos
bajo el murmullo de mis huesos
y el rocío navega entre mis entrañas.


Busco las aguas en donde beben los patos
y tejo un chamal de margaritas
para mi entierro.


Todos los vientos
florecen de la misma muerte


- Kuyfi pu wentxu ta kurü ñamigün -



 


FUCHAMAWÜN

 


¡Huele tan bien la tierra después del aguacero!
y las mujeres descalzas
antes de que amanezca
en el campo
saludan al horizonte despejado
con las manos levantadas
al cielo.


¡Huele tan bien la leña!
y se abren las nubes
y el sol se queda


¡Huele tan bien después del aguacero!




AGUACERO



Küme nükü mapu füchamawün
pu zomo
ngenoshumelke zomo
mew mapu mew
chalifingun afmapu
witrañpramlu wenu mew.


Küme nükü ñi mamüll
kom pu tromu
chumüll antu müten yeiñ
küme nükü mapu füchamawün.







PoLa ArriaGada RosaLes
(Fotografía: trabajo de la autora)