3 de mayo de 2010

POESÍA / Margarita Bustos


LE MENTIRÉ A LA MEMORIA


Mientras cantas
en la resonancia azulina de una tarde que muere
- Como lo harán cada uno de estos ecos
despedazados por la imposibilidad de pernoctar junto a tu boca-
dejo que el recuerdo de tu voz embriague mis esperanzas,
y las engañe hasta macerarlas todas…

Cuando llegue la hora
de la tregua indecible
le mentiré a la memoria para que al pasar sobre la piel de tus palabras
tiendan un puente hacia las mías
ellas están ciegas por la luz de tus ojos
y permanecerán así aunque no te atrevas a guiarlas,
porque has aparecido en la locura de la letra,
te haz hecho descontrol en cada símbolo del silencio que los pensamientos no se atreven a dibujar sobre la voz.
Me has invitado a trazarte sobre el papel
mucho antes de aprender a desangrarme por tu futura ausencia
y vengo a mentirte porque necesitamos rehacernos en la palabra
dejar que nos muerda hasta desangrarnos por lo que nunca diremos
por los contornos musitando bajo las mordazas
por los ecos que aún me embriagan
en la resonancia azulina de una tarde que muere.



TO / YÚ


Intertextualízame,
hasta violar cada línea de mi escritura
hasta dejarme las carnes a la intemperie
chorreando jugo blanco y verborrea estámbrica
en un jadeo somático de maullidos turcos
- costras de atragantada fiereza -

Contrólame, lámeme y la mente también,
hasta injuriar la lujuria de mis labios todos.
Resimbolízame con tu roce frenético,
has que mi pocilga coagulada de tetas frías
te estrujen el jugo erecto de perra en celo

Que este libro abierto,
aún puede dejarse manosear por tu poder mudo.
Permite, que me desangre en el lenguaje.





Margarita Bustos C. Nace en Cauquenes en 1980, aunque su bautismo de letras se lo debe a cada rincón asimétrico de Valparaíso. Profesora de Castellano y Comunicación de la PUCV, Magíster © en Género y Estudios Culturales de la Universidad de Chile.
A fines de los noventa participó en Lecturas Poéticas Itinerantes, Proyecto de la Universidad Católica de Valparaíso. El 2002 co-edita el texto: “Mujeres: Lenguaje y Creación” (recopilación de los trabajos presentados en el 1º Ciclo de Conferencias “Mujeres: Lenguaje y Creación”). Becaria de la Fundación Volcán Calbuco (Pro desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanidades) Becaria de la Universidad de Chile, Beca de Colaboración Académica de Postgrado, Facultad de Filosofía y Humanidades.
El 2008 obtiene el segundo lugar en el Concurso Expo arte y Bicicleta, en la categoría de poesía. Al año siguiente alcanza el tercer lugar en este mismo certamen Internacional de Bicicultura, en la categoría cuento.
Está preparando la publicación de algunos de sus poemas en el libro “Los ecos del silencio”, mientras, la docencia y el Taller de Poesía Erótica en el cual participa acompañan sus fragmentos en el Cronos cotidiano

11 comentarios:

Anónimo dijo...

El canto/culto a la palabra que se realiza en estos versos es estremecedor, visceral en lo que expresa. En cada línea sangrante se encuentra el silencio subyacente, el eco de lo no pronunciado, la presencia de un silencio que clama por salir a la luz a través de un lenguaje subjetivo que busca dar identificación a la serie de sensaciones y sentimientos de la hablante lírica. La utilización del lenguaje de forma brutal es la apropiación de la palabra, para que ésta pueda hacer gritar ese silencio que clama por ser escuchado, por ser descifrado en sus múltiples aristas. La palabra es, al mismo tiempo, garante del silencio implícito en estos versos colmados de entrañas y sangre derramada.
La palabra como sujeta de los deseos y a la vez, objeta de los deseos gritados/silenciados. La paradoja del lenguaje, tal como lo conocemos, anida en el centro de este volcán versificado. La cárcel de las palabras y ,al mismo tiempo, la palabra liberadora se hacen resonancia en la poetisa, en un juego de dualidades entre lo secreto y lo gritado que laten y palpitan como la amante amordazada.

Es la condena del lenguaje (nada y nada menos que la enorme contradicción de la vida) lo que se hace presente en el oleaje de estos versos llenos de sutileza y ternura, y la vez de fiereza y aire comprimido y punzante.

Una hermosa cristalización (sincera, llena de llagas) de la angustia de la palabra, en todas sus expresiones y fragmentos.

Istari

Anónimo dijo...

Al leer cada línea de lo escrito, emana de ellas una esencia que sabe a lo callado, a lo escondido, al enigma de las palabras en toda su extensión. Es el aroma del silencio, aquél que permanece subyacente en cada verso pronunciado a la luz de la luna. La apropiación del lenguaje, la búsqueda de esa subjetividad en las palabras, son la expresión de un silencio que mediante la brutalidad o la ternura, claman por ser descrifrados, por ser decodificados, por liberarse de la mordaza impuesta a muchas cosas en este mundo. Este silencio punzante usa a las letras como garante de expresión, sutil y, a la vez, arrollador torbellino que se cuela por las venas del lector y que busca electrificarlo, gritarle que hay algo que se calla.

Es esta poesía un vehículo de redención y apropiación del lenguaje, tal como lo conocemos. Es la expresión de la eterna paradoja de las palabras. La condena y a la vez liberadora acción que tienen las letras, se expresan aquí por medio de las vísceras, de la sangre, de la muerte y la angustia de depender de estas palabras para nombrar sensaciones y sentimientos. Es por eso que estos versos son también sus propios protagonistas, vehículos conscientes de su poder y su cárcel, sujetos de placer y dolor, angustia o decepción, queja, reclamo, sangre sobre el papel, tinta roja en las manos.

Es la poesía, en manos/labios de su autora, el grito permanente de un silencio que quiere, paradójicamente, expresarse en la palabra y sus entrañas.
Una hermosa cristalización de un mito poeta-gónico, de la reinvención de la palabra, del nacer en la letra.

Istari

cristhiantellez dijo...

Transgrede y violenta su lectura

Sinvergüenza

describe una pasión.
Y esa ausencia de vergüenza
la hace una pasión pura.

Gracias por el remezón
Cristhian

Yorka Gallegos dijo...

Amanda: Que grata sorpresa amiga y que magnífica presentación. En tu revista se magnifica la calidad de los textos de mi amiga y tengo una gran emoción al leerlos por que trasciende una sensibilidad que atraviesa el bello lenguaje y su elocuencia. Mil gracias, eres un gran tesoro oculto entre las letras . Mi abrazo manchado de satisfacción.


Yorka.

Aión dijo...

Cada una de las palabras derramadas me conmueven en lo profundo... la memoria que suele ser muda, nos suele punzar cuando se vuelve un eterno retorno de imágenes, aromas, sensaciones y deseos que aún albergamos con la esperanza de sintonizar con el otro deseado y querido, lo que muchas veces se vuelve nuestra sombra desagarradora... nos desagarra ya sin melodía, sino con un silencio ensordecedor... tanto que hasta nos desangramos por dentro, a la espera de ser atendidos a nuestros más profundos y dolientes anhelos, que urgen y apuran el encuentro, pues parece que hasta el lápiz se fuera a desangrar lidiando entre eros y thánatos.

Agradezco a la poeta que desnuda su lenguaje con una sutileza enternecedora... a veces paralizante y otras veces despedazado, pero sincero, que logra provocar una vibración palpitante que dura hasta que decanta y se queda junto al silencio.

DD... dijo...

“Celebro este paso que espero sea el primero de muchos otros, firmes y seguros que sublimen nuestras almas; pero también, canto que éstos hayan logrado que esta crisálida temerosa a la que por años he acariciado, cuidado, atesorado pueda al fin extender esas maravillosas alas repletas de colores, aromas, sonidos únicos y mágicos”.
Gracias por esta honestidad en tu vuelo”.
Desde mi alma a la tuya,
Daniela

Anónimo dijo...

Como siempre, en cada una de las oportunidades que entrega la revista, descubro nuevos bríos, aires renovados y voces originales que nos reencantan con la poesía.
Se siente en cada palabra la asimetría de la bohemia porteña.
Alejandra, una fiel lectora

David Esteban dijo...

No paro de asombrarme cada vez que leo estos pasajes.

Los recursos utilizados generan reacciones complejas en mi persona, y traen a mi mente una curiosa empatía por la gente que se pierde de estas delicias de poesía.

El erotismo, más que ser parte de nuestra vida es un claro reflejo de lo que la sociedad es hoy: matices, y códigos conjugados que dejan ver la necesidad humana.

Margarita esta vez ha conseguido que lográsemos unir todas esas conjeturas. Removió en nosotros la naturaleza del hombre sin dejarse llevar por ningún status quo, y transmitió, una profunda sensación táctil a través de palabras que reflejan su amor por el lenguaje.

Anónimo dijo...

Estremecimiento y evocación de imágenes. Siempre es grato compartir aquellas emociones que tan bien graficadas, nos remiten a experiencias que callamos o que gritamos al viento esperando, a que otro ser, las atrape y las consuma con su piel. Espero que todo se dé para que recuerdes quien eres y no lo olvides por los gritos de aquellos pasillos.
Janet

Mauro Cronenberg dijo...

Margarita:

Lo que me sedujo y me encantó de tus textos es que en ellos hay alguien que vive y viaja en el lenguaje, que se deja vivir y "toca" a los otros, la realidad, lo que ama y desea, en el lenguaje, en el enjambre, el tejido que es... quiero decir, esa consciencia y ese disfrutar, ese saberse en el lenguaje, ese vivir con él, es tan fuerte, es muy intenso, te transmite vida. El azul, el azulino es el color de la libertad para mí, para mi cuerpo... y ese texto tiene mucho mucho amor, y dolor posiblemente.

Bueno, Margarita, creo que podría decirte mucho más. Tus textos están muy vivos, y eso se transmite, es fuerte. Tus textos provocan cosas intensas (con el segundo sentía que algo me recorría de las piernas al estómago y viceversa. Y, claro, un poema debe transmitir vida.


Además, acabo de encontrarme con una sorpresa al leer tu biografía. Pero eso te lo comentaré después.Te escribiré al correo.

Un gran abrazo¡¡¡

Mauro.

miguel dijo...

Ita...¿qué puedo decir yo, si mis palabras a veces, casi siempre a veces, son cobardes y no tienen la fuerza y el coraje de las tuyas? Por algo eres mujer.