12 de abril de 2010

POESÍA / Cristhian Téllez





CARRO TREINTA
Publicado en La Mancha 15 / UNO



¡Ya, los que van pa’ Lira!
Sentenciada estaba, el fin de la gloriada pausa.

Los tres gallanes refunfuñando
apuraron sus cañas frescas.

El cuarto, menudo y enjuto
sin mayor parsimonia sorbía incesante
hasta atrapar el último concho del medio pato.

También sin parsimonia,
pero fiel a su rito republicano
una vez saciada la sed, musitó ¡Muerte a Franco!

¡Ya, ya cabritos que se les va el carro!
Mi abuelo no era de muchas risas
y perdía la paciencia fácil.

Los cuatro parroquianos
tomaron rumbo a ese carro que nunca partía.
rumbo al Lira que no conocían.

Y paso a paso en su salida,
se iniciaba la metamorfosis del día.

Sin alcanzar al sol perdido se alejaban calle abajo.

Oscurecido ya,
la noche era proclamada por un solo de cortina.

Como profetizado en “Lo que cuenta el viento”
cuatro “Viejos del saco” iniciaban sus tropelías
cazando niños porfiados y niñitas mal vestidas.

Quizás sea bueno aquí complementar...

Antes de embarcarse con boliche camas y petacas.
calle Bascuñán al fondo se emplazaba “La Campana”.

Mi abuelo fue desde siempre almacenero.

El carro en mención,
cruzaba de borde a borde ese Santiago antiguo.

¡Los que van pa’ Lira!
Clamaba la boletera aferrada sobre la pisadera.

Mi abuelo no fue a Lira
más bien partió hacia el otro extremo.

Yo, por si las dudas
al “Viejo del saco”
siempre le serví sus cañas bien llenas.




SILOGISMOS DEL MAIPO


¿Puede el hombre entender porqué es hombre?
¿Hay huellas en la arena?

¿Pudo el hombre estar sobre la roca
antes de ser la arena que la soporta?

Desde lo alto del acantilado
Rodó la piedra buscando el mar.

Desde la cordillera lejana el río la lleva al mar.

Ruedan piedras, guijarros,
bríos, vigor.

A tramos la roca se resiste,
piedras y guijarros no

Más en este juego sólo hay un ganador

Y en la mañana del mañana
la roca partirá al mar

Entregando de si su último guijarro al caudal.




Cristhian Téllez, de profesión arquitecto, poeta por esencia. Vive en la comuna de La Pintana; su trabajo poético siempre entrelazado a las imágenes y a las sensaciones que estas proyectan, nos hacen preguntarnos más de una vez, si acaso en su creación fluye primero la imagen o los versos. Prueba de ello es su primer poemario, SÍ, de edición limitada, en el cual la dedicación que demuestra al escoger cada una de las imágenes para compartir las páginas en blanco con los pensamientos que fluyen de su sensibilidad, encuentra un campo abierto al derroche visual y poético.


http://cristhiantellez.wordpress.com

3 comentarios:

Anouna dijo...

Me encantó el primer poema, siendo que los dos son muy bellos en sus palabras. El primero tiene esa parte de historia que se puede reconocer; esa cosa antigua, en la memoria de nuestros padres, abuelos, en fin, en la memoria de alguien. Me gustan las historias, que tienen olor a libro viejo.

Recuerdo a Cristhian, en la presentación de la Revista, mis felicitaciones para él, por estos poemas tan hermosos.

Abrazos a todo el equipo de la Revista,
Anouna

cristhiantellez dijo...

ANOUNA Gracias por tu comentario.
La verdad que con un poco de fantasia adicionada, el relato es una vivencia real y personal, por lo que debo asumir mi "olor a libro viejo".
Cristhian

Anónimo dijo...

Al igual que la amiga anouna, los dos poemas son bellos.
el primero me transporto a un Santiago que no conocí, pero que pude imaginar, sentir....el segundo me transportó en ese viaje entre las aguas desde la cordillera al mar.....simplemente me senti parte de ese viaje...maravilloso.
hemany