24 de marzo de 2010

AQUÍ SE RIMA / Violeta Parra y Amanda Espejo

Violeta Parra, Amanda Espejo
y el temblor

Mientras andaba por el sur, en 1960, el terremoto encontró a Violeta en Puerto Montt, y su impacto la movió a escribir “Puerto Montt está temblando” (canción).
Violeta, en el momento y muy en su estilo , las emprendió lápiz y papel en mano en busca de un culpable. Estas décimas son el resultado de las muchas preguntas que nos hacemos los seres humanos ante un remezón de esa naturaleza.



Puerto Montt está temblando
con un encono profundo
es un acabo de mundo
lo que yo estoy presenciando.
A Dios le voy preguntando
con voz que es como un bramido
por qué mandó este castigo.
Responde con elocuencia:
Se me acabó la paciencia
y hay que limpiar este trigo.

Del centro salté a la puerta
con gran espanto del alma
rogando por una calma
pero el temblor va en aumento.
Todo a mis pies se revienta,
se me nubla la cabeza
de ver brincar en la pieza
la estampa se San Antonio
diciendo: muera el demonio
que se anda haciendo el que reza.


Violeta Parra


También homenajeando a la rima, esta vez en forma de soneto, Amanda nos presenta estos versos a consecuencia de otro temblor: 27 de Febrero – 2010.
El propósito de esto no es rendirle honores al sismo, sino, demostrar que en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia, la fuerza creativa sale a flote. ¡Congratulémonos por ello!




DEL TEMBLOR


En medio del placer y de la euforia
se estremeció hasta las vísceras la Tierra
trayendo hasta el presente la memoria
del caos y la hambruna de las guerras.

No confrontan esta vez hombre con hombre
sino, naturaleza, con humanos todos,
sin que le importe linaje ni sus nombres
peón y patrón ha puesto de bruces en el lodo.

Avergonzado el tecnócrata del falle
no se consuela y sigue dando ayes
arrancando sus cabellos con histeria.

Ciertamente, de los sismos el más cruento
es el que impacta a hombre y mujer por dentro
mostrando en descarnado sus miserias.


Amanda Espejo

Texto de Violeta: La Nación Domingo

4 comentarios:

Anónimo dijo...

desde siempre el arte ha sido influído por los acontecimientos del día a día en todo nivel, políticos, económicos, científicos, etc. En este caso, podríamos decir, geográficos o de naturaleza. Y es bueno que así sea, que los artistas de toda expresión se den el tiempo de testimoniar, a su manera lo que pasa a su alrededor y no sólo en las nubes del Olimpo. La gracia es saberlo hacer sin que pierda su calidad de creación artística.
Me gustaría ver más de esto.

saludos desde Colombia

Nelly Arancibia

elisa...lichazul dijo...

Amanda querida
felicitaciones por este versar en paralelo y cruce temporo-espacial

la viole, genia siempre, sus imaginario es un pozo que sigue y seguirá por generaciones saciando sed de sedientos busquillas jajaja
Es mi Idola junto con otras singularidades más


ay los sonetos, tan difíciles para mi
con sus rimas en abba baab abcabc y endacasilábicamente ajustados o alejandrinos para los más exigentes, liarse en ellos, es sin duda un reto y una locura jajaja

besitos copleros

Anouna dijo...

Ya veo que Violeta supo plasmar muy bien el momento que vivió, hace ya sus años. Y ahora Amanda, tu nos traes tu visión de este momento tan tibio aún en la memoria. Tus versos son claros, y dejan la huella de lo que ha sucedido, tanto dentro y fuera de todos nosotros.

Un abrazo grande, un agrado leerte

Anouna

Alberto dijo...

He traido a la memoria la forma en que escribían nuestros abuelos y bisabuelos y creo que es meritorio que nuestros poetas jóvenes, vean la diferencia que existe con la realidad actual. Este poema lo escribí; como si viviera en el año 1900, con todo cariño.
Elías Misner

APARIENCIAS ( Elías Misner )



En la cárcel el gentío
¡Que maten al condenao!
nunca tanto había sufrío
Ni siquiera había soñao.

¡Yo estoy arrepentío!
Gritó él muy apenao
Ya sintiéndose perdío
Y muy culpable hallao.

¡Yo tomé lo que era mío!
Argumentó el apresao
Mi gallina junto al río
Por un gallo cortejao.

El señor que armo este lío
Se corrió avergonzao
No imaginó ese gentío
Ni a ese hombre enjuiciao.

Un vecino conocío
Que lo injusto a mirao
¡Este hombre es Juan Berrío!
¡Es granjero del Trumao!.

Enmudeció ese gentío
De inmediato fue soltao
el andar muy mal vestío
Fue su mal y su pecao.