26 de mayo de 2015

Naín Nómez: "Conversando sobre la obra de Gabriela Mistral"

Imagen: gentileza de www.diarioelcentro.cl

Esta entrevista a Naín Nómez fue publicada originalmente por universia.cl. 


“Naín Nómez, no Gómez” comenta, este poeta, que según él, han puesto su nombre equivocadamente en algunos diarios. “Hay personas que encuentran muy raro mi apellido y dicen: ¡ahhh noooo! debe haber un error, tiene que ser ‘Gómez’ y me lo cambian”, así como también se ha modificado parte de sus comentarios. Y es que varios periodistas “con mucho respeto -dice él- no se manejan mucho en temas literarios”. A su juicio, generalmente las personas que escriben bien sobre esta materia son los mismos escritores. Los medios frecuentemente buscan la espectacularidad y las cosas que no son así, no causan mucho efecto. En el caso de Gabriela Mistral, cuenta Nómez, su vida personal, su especulado lesbianismo, la posibilidad de haber sido la madre biológica de Yin Yin son temas que causan interés, pero su obra, que es lo que efectivamente vale, no se considera mucho.

Aparte de ser profesor de la Universidad de Santiago, poeta y filósofo, Naín Nómez, trabaja en cuatro proyectos de investigación. Ha publicado 12 libros y cerca de 60 artículos, entre los que se incluyen varios trabajos acerca de Gabriela Mistral.

-¿Cree que los chilenos hemos reconocido el trabajo de Gabriela Mistral? Comúnmente, se dice que lo hacemos cuando nuestros artistas o escritores fallecen.

-En los últimos 20 años sí se le ha reconocido. Antes era la profesora primaria, la que se murió de amor por Ureta y autora de Desolación, que es el libro más tradicional de ella. No se conocía Lagar, ni Tala, ni otros y se tendió mucho a verla de una forma muy conservadora. Pero los últimos 20 años ha habido una crítica muy grande, gente como Grínor Rojo, Ana Pizarro, Eliana Ortega, sobre todo mujeres, han revelado un aspecto nuevo, no sé si llamarlo feminista, pero sí más crítico.

-¿Qué opinión tiene de ella como poetisa, es efectivamente la gran poeta de Chile?

-De partida, hay que referirse a ella como poeta, porque poetisa es un concepto que usaron los hombres a comienzos del siglo XX para disminuir a las mujeres, entonces ellas no son poetas, son “poetisas”. En todo caso, es una gran poeta y justamente porque fue poco estudiada se la ha disminuido mucho y se ha destacado más su biografía que sus poemas, pero Mistral es una poeta enorme en términos de la cantidad de cosas que contiene su obra.

-Al parecer usted no tiene nada de machista. Gabriela Mistral fue una mujer a quien le costó insertarse en el mundo literario, porque éste era manejado por hombres. Sin embargo, hoy usted elogia su trabajo, ¿será que ha pasado mucho tiempo y la mentalidad ha cambiado?

-Hago poesía de mujeres, escribo y hago cosas sobre eso y trato de ser lo menos machista que puedo, aunque sí lo soy (risas). El machismo es una cuestión cultural, viene desde todo punto de vista, desde qué lugar nos sentamos en la mesa, del papel activo/pasivo, etc., pero lo que uno debe intentar a cada minuto es no serlo, y al mismo tiempo cuando se lee, no hacerlo desde una perspectiva machista. Eso es complejo.

-¿Qué ha descubierto en el lado femenino de Gabriela Mistral?

-Si se lee por ejemplo, los “Sonetos de la muerte”, que son los más conocidos, la gente tiende a verlos como la mujer que le escribe al hombre que se murió y quiere estar junto a él, esa es la lectura tradicional, pero hay que tratar de leer desde otra perspectiva, y esto no lo digo sólo yo, también lo dicen otros críticos. Uno lee la historia de una mujer que castiga al traidor, al que la traicionó con otra y lo mata. Le dice después de la muerte te voy a traer y te voy a transformar en un niño, ¿por qué? porque los niños son inocentes, los niños no traicionan. Después que seas un niño, le dice ella, vamos a estar juntos para la eternidad, cuando estemos en la tumba vamos a arreglar cuentas por todas las traiciones que me hiciste.
Estos son los primeros poemas de Mistral, los otros son mucho más complejos. A partir de aquí hay toda una concepción del machismo, donde ella castiga y castra al traidor.

-Y para los niños, ¿cómo cree que se está enseñando la obra de Mistral?
-Los poemas para los niños son terribles, en el sentido de lo que se lee por debajo. “El niño que no crezca”, hay un poema que se llama así, pero ¿qué significa eso?, claro la gente los lee como cuentitos, como diciendo no quiero que crezcas para que no te conviertas en un macho de mierda, mientras seas niño vas a ser inocente, o sea, detrás de eso hay mensajes subliminales. Lo mismo pasa con “Todas íbamos a ser reinas”, esto es lo que nos prometieron que íbamos a ser y esto es lo que hemos sido. Y los únicos reinos que logramos conseguir, dice Mistral, son los reinos de la locura. Ella se escapa a través del delirio poético, el delirio es la locura y la locura es la única que dice la verdad, la que entiende realmente lo que yo quiero ser. Estos son los poemas infantiles.

-Frecuentemente, a los niños les resulta una “lata” leer a Mistral pero, a su vez, si se les entrega el panorama que usted está diciendo es como romper todo su mundo.

-Hay un poema de Riedemann, un poeta del sur, que habla de Gabriela Mistral y dice “me la pusieron fome por delante” y justamente habla de la fomedad con que se la presentaron en el colegio. Pero si tú lees esos poemas con la terribilidad que tienen, les está diciendo a los niños: Miren esta es la vida… Los poemas infantiles no tienen nada de ingenuidad.

-El material que llegará desde EE.UU., ¿cree que sea un aporte para cambiar la mirada clásica que existe hacia ella?

-Sí, pero depende de las manos en que caiga. Todo tiene que ver con los receptores, o sea, hay un material inédito ahí que es muy importante y que tiene que ver con los dos últimos libros de ella. Y te digo que depende de las manos en que caiga porque si es en la católica, por ejemplo, allí hay una visión muy conservadora de ella. Incluso, uno de sus profesores está relacionado con la gente que tiene los documentos en EE.UU. y que ha tratado de apropiarse de eso. Lo más importante es que vaya a la Biblioteca Nacional, porque eso permite que todos los especialistas puedan usarlo, ahí vamos a tener gente mucho más inquisitiva.



Edición: Universia / JM




NAÍN NÓMEZ/ Poeta y académico chileno nacido en Talca el 7 de octubre de 1944. Tras estudiar Filosofía en la Universidad de Chile, hizo luego sus estudios de posgrado en la Carlenton University (M.A.) y en la Universidad de Toronto (Ph.D.) en Canadá. Volvió luego a su país para dar clases en la Universidad Técnica del Estado y de Literatura en la Universidad de Chile. Sus labores docentes le han llevado en los últimos años a varios centros, como el Queen's University de Canadá, California State University en Long Beach, Estados Unidos y la Universidad de Santiago de Chile, donde en actualmente ejerce como profesor de Literatura Hispanoamericana y Chilena.

Ha sido también investigador asociado de CERLAC, la York University en Canadá y de CENECA de Chile y miembro del comité editorial de varias revistas nacionales e internacionales. Ha publicado una docena de libros, fundamentalmente obras de poesía, estudios de crítica literaria, comunicación social y antologías. Entre sus títulos se incluyen trabajos sobre la obra de Pablo de Rokha. Ha publicado también varias antologías.