8 de marzo de 2012

SALUDOS poéticos en el Día de la Mujer, de Marianela Puebla







ESA.



Esa mujer que siembra su semilla sobre la tierra.

Que descubre la raíz del amor y la guarda como cosa divina.

La que siente piedad por el tiempo perdido.

La que agradece a la vida por lo que es.

La que siendo intelectual, obrera u oficinista no olvida ser femenina.

La que acaricia con su forma y su palabra.

La que perdona la ingratitud de los necios.

La que estimula la belleza interior de los seres.

La que se esfuerza por crecer en sabiduría.

La que lucha por la paz con cada batalla.

Esa que resiste todo sufrimiento y al parir agradece el poder ser madre.

Esa mujer, la sor Juana guerrera literaria,

esa, que por ser simplemente mujer, es la esencia de la vida.





PLAZA DE MAYO (Argentina)



En Plaza de Mayo

la noche esta congregada

y se han volcado los crepúsculos.

Una lluvia finita y lastimera

moja los rostros de madres sin hijos

y siembra diamantes en las pupilas.






Una paloma vuela solitaria

y se aleja con su designio de paz.

Hay en el espacio una época perdida

que no quiere irse.

El grito y el clamor se arrullan

con caricias y calumnias.



La mentira y la infamia

andan sueltas por las calles

ante la indignación de los amaneceres,

mientras, los relojes,

con ojos consternados de humillaciones

marcan la hora de los desaparecidos.



Las madres enmadejan sus pasos

y guardan sus pancartas y fotografías.

Algún día, el mundo, abrirá su boca

con estruendos de universo

surcado por el rayo de la revelación,

de la verdad, de la justicia.



Entonces, el silencio,

con sus páginas al viento,

señalará a los culpables.





Marianela Puebla
Chile






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