22 de mayo de 2011

POESÍA / Kol Ovalle

Kol, durante la presentación de La Mancha #17



NADA




Nada limpiará el empañado de los años
nada recaerá en símbolos latifundistas adquiriendo verdades desmentidas en la gloria
nada y este signo descubrirán las puertas
abrirán las ventanas y desempolvarán la instancia que yacía perdida


Entre mi boca y tu oído
una interferencia loca
/broadcast/
descifra en lenguajes infinitos
infinitas formas de interpretar lo que no he dicho
nada fue omitido
nada fue descrito


tu cuerpo estremece formas dialógicas que sueltan tus manos hasta las caderas,
un despliegue enfermo de vanidades disueltas. Yo en tanto te admiro
te huelo el vacío


enmudeces como película ligera de años infantes que acometieron a Charles Chaplin y el vagabundo
en la calle otros más revoltoso esos que no sabían de la historia que escribían en sus melancólicas noches decían más que los panfletos amarillistas
nada pudo decirse en esos tiempos
nada y que no digiera esa mentira
esa verdad en tus pupilas
la cubrías de leños verdes
ahumabas los faroles y almohadones en busca de mi sueño…


Pero
No gritaste mi encuentro


Nada y no volvías a pronunciarme
Nada
y se quedaba muda la lengua
cansada de hilar ensangrentada
la emisión se interfería con agudeza
tus símbolos penetraban la ruleta en el cielo


Nada
y la película comienza con un subtítulo que no alcanza a describir
la realidad que entre tú y yo nos separaba la butaca.


Publicado en Revista La Mancha #17.