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25 de julio de 2013

LARGA DISTANCIA / J. Hugo Suárez Domínguez, desde México









RECREACIÓN DEL CUENTO EN QUE UNA NIÑA SE LLAMABA GRETEL

J.Hugo Suárez Domínguez (Q.E.P.D.)




A mi madre.
¿En quién pensar, sino en ella?,
que no sabrá de soledad
ya nunca.




 “Cuando salió la luna, se dispusieron a regresar; pero no encontraron ni una sola miga; se las habían comido los mil pajarillos que volaban por el bosque. Dijo Hänsel a Gretel:
- Ya daremos con el camino -pero no lo encontraron.”
Hansel y Gretel.
Hermanos Grimm.




PROYECTO ALLISON




¡Rayos! Cómo explicar, que una relación entre dos personas es un tema tan importante como lo es el de la guerra, el hambre y la injusticia humana, para escribir un libro. Cómo decirles a quienes se acercan a la obra con injusta cautela, que la soledad, como mal de nuestro tiempo, deviene de ignorar las presencias cercanas, los sucesos domésticos, las acciones que se dan en nuestro entorno cotidiano. Y cómo justificar que lo bello no está en lo elaborado, en lo grandilocuente, sino en la intención amorosa que nos sustenta al convivir con los seres que nos rodean. Tal vez no sea cosa sencilla, pero podría ayudar un poco si se explica quién es Allison, y cuáles sus méritos para entrar en los complejos laberintos de la invención: ella es la ficción más tangible que existió jamás.
Apareció, repentina, en un recodo de la vida, como promesa que se enciende. Se instaló, silenciosa, en el microcosmos que le estaba reservado, y llenó los vacíos que nunca más estarían desolados. Pero no apareció de golpe; surgió primero como un rumor de advenimiento, como el anuncio del don que ha de llegar

Entró por los oídos; y, al cabo de los días era ya una clara evidencia, en asombrosa actitud de hacerse presente. En el letargo de la gestación, más de una vez se estremeció con alguna palabra, que, por su tonalidad, supo que era de amor; y oyó, con categórica certeza, la música que siempre habría de rodearla.
Luego abrió los ojos, se tomó unos segundos en reconocer las voces, los rostros, la habitación, el alborozo y los arrullos que a ella no le eran ajenos. Lo demás fue sólo confirmar lo que sabía.
Allison es un paradigma de predestinación. Una gracia concedida. Un proyecto que va más allá de los tiempos y la gentes, una pequeña luz que mantendrá encendidos los anhelos, por designio divino.
Es una historia que empieza cada día, en cada sitio; con su voracidad de andar la vida; con su graciosa audacia de ver al cielo sin caerse; con su generosidad de gota, cayendo, suavemente, en el gusto de quienes la viven.




EL BÍBLICO SILENCIO


“… y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”
Génesis 1:2






Era una vez un bichito…
No. Ese comienzo no me gusta.
Ensayemos otro…
Ésta es la historia de una niña iluminada...
No. Es más vital decir: de una luz aniñizada…
¡Tampoco!
Doy vuelta a la hoja…
…y va de nuevo.

Tengo que pensar en algo.
Paciencia.
Y va otra vez de nuevo.

Hace tiempo, en un país donde no había princesas encantadas (pero sí abuelos, tías, vecinos, mamás, amigos… muy encantados), ocurrió un generoso advenimiento.
Al principio, sólo el silencio bíblico.
Shhhhhttt.
Shhhhhttt.
Shhhhhttt.
Hasta el inefable instante en que… Pum, pum, pum.
¡La creación se hizo estruendo!
Y la vida comenzó su carrera con un afán precipitado de torrente, cauce adentro del corazón.
Y luego vino la promesa de un poco de sosiego, para empezar a entender lo acontecido.
Así empezaste tú, criatura historia, mito regocijante.


Pero no todo fue así, tan rápido.
Hubo que esperar, y mandarte señales, como en el cuento de las migas, para marcar el camino.
Este es el principio.


No te veo. No te presiento.
Y eso es tristeza prematura.
Dentro de un bíblico silencio,
apacible, acuoso,
distante como la vastedad del día,
oscilas,
sin nadie que arrulle tu primer sueño.
Es un segundo de soledad,
vacío de motivos,
señor del desconcierto,
que llenaré algún día
         con mi oasis de luz y de palabras.

Entiendo tu asombro,
la conciencia precaria de ser, inesperada;
apenas el hálito primario,
         en una estación vacía de sucesos.

Reine el silencio
tierra adentro de nosotros;
por la esperanza que duerme
         con los zapatos puestos.


Sé que vendrás; que serás todo en la nada, lleno en el vacío, respuesta ante el agravio del olvido.
Comenzaré a ensayar mis gestos; a moderar mis brazos y a cultivar mi acento.
Hoy es…
No sé qué fecha; pero tampoco importa.
Te espero.
Reescribiré el cuento de los niños y las migas. Me pasaré la tarde observando a los pájaros, y algún modo he de encontrar de anular su villanía.



6 de octubre de 2012

NARRATIVA / Hugo J. Suárez Domínguez

Sumándonos al homenaje que se le hace a Hugo J. Suárez Domínguez (1950-2012) este sábado 6 de octubre a las 16:00 horas en el parque central de la cabecera municipal de Bochil, queremos compartir este cuento de su autoría, publicado recientemente en La Mancha PURO CUENTO:







EL QUE CON TRAGO CENA...




"¿Qué culpa tengo yo que hayan bebido trago? Me hicieron venir al pueblo... ¿Y todo para qué?";

-¡Pero miren quiénes están aquí!

Es sábado, es mediodía. El rancho se engalana con la visita repentina. No es un hecho cotidiano. En la región cada quien es dueño de su propio feudo, y es casi imposible que un potentado busque a otro, excepto si es su compadre y lo tiene en alta estima.

-Como la montaña no viene a nosotros...

-Esto hay que celebrarlo. ¡María, ven a ver...!

La hospitalidad provinciana se instala y preside cada palabra, cada comedimiento en honor de los recién llegados. Bocadillos y bebidas refrescantes para los menores. Y como en todo gran acontecimiento, la botella reservada para la gran ocasión abandona su lugar de reposo; ocupa un sitio central en la mesa del comedor, y queda a disposición de los dignos convidados.

"Ahora que Micaela quería visitar a su familia"

La charla es amena, regocijada y natural, con el sabor de la tierra que todo lo da. Y entre comentarios, risas y atenciones mutuas, los dos compadres brindan por el gusto de volver a verse. Las esposas e hijos de ambos conversan de sus cosas aparte.

Más tarde, el grupo de mayores se ve reforzado por otros visitantes oportunos, que se incorporan con los mismos honores. Las copas menudean entre los hombres y los efectos se hacen cada vez más evidentes.

La llegada de la comida -tonificante caldo de gallina, tortillas calientes y mucho picante- sirve al mismo tiempo de tregua y acicate para continuar con la conversación vivaz. Luego una y otra botella, hasta agotar la provisión, hasta ver llegar la noche y quedar cada quien en el lugar que lo haya sorprendido la borrachera.

"Si el pueblo estuviera cerca, menos mal. Pero son dos leguas de ida y dos de venida"

Se ha cerrado el telón de este intenso acto y en poco tiempo todos concilian el sueño según el motivo de su cansancio. Cada quien sueña según lo que ha bebido y comido durante el festivo encuentro. Con la boca reseca, los bebedores sienten que la frase “el que con trago cena, con agua se desayuna” les golpea el cerebro toda la noche. Por eso anhelan ver pronto la luz del día, para curarse este mal.

Amanece. El sol se esparce en profusión para el que quiera bañarse en él; es fresco, mimoso e ideal para pasar el domingo a gusto con la familia. Todos así lo perciben, menos los que llevan aún en la sangre el fuego del alcohol. Los estragos de la jornada anterior no son para menos. En el campo se bebe aguardiente de fabricación casera, y éste no se cuida de refinamientos.

"¿Cómo diablos se les ocurre encargarme dos cosas?"

Lo que se ha dicho de que “un clavo saca otro clavo”, en estos casos es palabra divina. Otra copa -eso es- piensa alguien reanimado por la idea. Pero las reservas se agotaron desde la víspera, y sólo en el pueblo es posible encontrar otra botella para el urgente alivio.

-Hay que mandar a Pascual.

-Que compre trago y algo de carne seca, para saborearlo como debe ser.

El aludido comparece ante los patrones. Su condición de trabajador de confianza no le da derecho de réplica; simplemente recibe órdenes y obedece. Toma de mala gana los dos billetes.

-Con éste -le explican- compras el trago; con este otro, la carne. Pero te apuras, porque estamos que ardemos y no queremos tomar agua; es malo.

A partir de ese instante, la espera impaciente, la tentación de mitigar la sed con agua fresca de fruta recién cosechada, la pena de rehusar el almuerzo de la anfitriona. Ninguna otra idea puede sustituir la de reconfortarse con una copa y carne de la que sólo en el pueblo saben preparar. Eso motiva que cada figura que se insinúa en la senda de llegada al rancho, agite los corazones vehementes de los que padecen el martirio de la resaca.

"Con este compras el trago; con este otro, la carne. ¿Pues qué creen que es tan fácil? Ya voy llegando, pero como cansa la subida"


24 de junio de 2012

IN MEMORIAN / Fallecimiento de J. Hugo Súarez Domínguez, poeta-escritor mexicano.



Con muchísimo pesar comunicamos el sensible fallecimiento del poeta, escritor y amigo J. Hugo Suárez Domínguez (1950 - 2012). Revista la Mancha adhiere al pesar del mundo literario mexicano y al de todos quienes tuvimos ocasión de conocerlo, ya en persona o a través de su escritura.


J.Hugo Suárez Domínguez /  Nace en Bochil, Chiapas, México, en 1950. Sus principales obras son: 
De ternura, de locura y otras emociones ( poesía, COBACH, 2004); Una prosa más… (narrativa) y Vuelos de papel (narrativa y poesía, 2008); Tatuaje de Unicornios (2009); y recientemente, Recreación del cuento en que una niña se llamaba Gretel (2012).



Los libros colectivos Sólo tengo el viento de un lápiz ( Editorial Viento al Hombro, 2003) y Escalando horizontes ( Coneculta, 2006) incluyen cuentos de este apreciado autor.







Nada mejor para dejar grabado su nombre en la memoria, que compartir otra parte de su valiosa obra literaria: algunos versos de VUELOS DE PAPEL, señal de nostalgia.

II

Después de todo, no son más que líneas paralelas…
…que llevan a alguna parte,
…que hieren con sus filos cuando llenas tus
manos  de últimos adioses.

Después de todo,
mañana no abrirás tus ojos con el primer cigarro
ni notarás que sobra una lámpara
en tu reseca vigilia.

¡Dos menos uno es nada!
Menos que nada.

La soledad que aún no empieza
chilla como roedor apuñalado.
roedor odioso,
filoso,
incisivo,
que mueres siempre a medias.
Lacerante como la última gota en la vasija
del que quiere lavar su culpa de última hora.

Alguien camina solo por allí,
Si no ¿de quien es esta soledad?


11 de mayo de 2012

EL LIBRERO de La Mancha / VUELOS DE PAPEL, de J. Hugo Suárez Domínguez.







Un significativo obsequio es el que hemos recibido desde México: "VUELOS DE PAPEL Señal de la Nostalgia", de J. Hugo Suárez Domínguez, viene a enriquecer esta colección aumentada, día a día, gracias al entusiasmo, afecto y generosidad de nuestros amigos y amigas "manchados/as". 
Un humilde modo de agradecer su gesto, es publicando en nuestro espacio algo sobre su contenido.
Con ustedes, uno de sus relatos y parte de las palabras del autor acerca de su obra:





Con el vuelo al hombro:

“Nunca dudé que volar fuera posible. Lo supe desde que subí a aquella colina, me até sendos trozos de papel a los hombros y me lancé sin temor. ¡Pude volar! Al principio sólo me dejé llevar entusiasmado, por el viento, que en las alturas tiene otro colorido. Aspiré la vida, la sabrosura de la vida. Me maravillaron las montañas, los hombres, el amanecer, los árboles, vistos desde un perspectiva hasta entonces ignorada. Al cabo del tiempo hice de mi vuelo un acto controlado. Volé como ave majestuosa, extendiendo las alas en una demostración de jactancia mordaz; pero desistí de hacerlo: me perseguía un incómodo instinto depredador. Ensayé vuelos con plumas de pájaros gráciles, torpes, metódicos y hasta vertiginosos; aprendí, incluso, a no temerle al crujido de las ramas. Pero al final volví a batir mis alas de papel, y concluí que cada quien es lo que es, y se eleva según sus propios medios (…)”

J. Hugo Suárez Domínguez


VÍA CRUCIS



Me dirás, José Manuel, que no tiene sentido ver las estrellas; que es más fácil llegar al río, meter la mano y sacar duendes o ninfas o un zapato viejo; que el cielo es lejano, tanto como el pueblo remoto que ya no está en la memoria. Te dirás, ¿por qué tiene que ser tan grande el mundo, para qué con estos brazos y piernas tan pequeños? Y te sacudirá un espasmo interior cuando avistes que hay vida más allá de la hilera de sabinos.

Imagino tu llegada a la tierra adoptiva, sonrisa de tonto y envoltorio ropa al hombro, con un simple ahhh como repertorio total de tu lenguaje. Ese día, alguien debió pensar en tus manos, deformes, como en las de un pordiosero, y te adosó al paisaje con este sino. Alguien más, ocupado en sus cosas de gente de bien, no quiso ver al hombre y dictó sentencia de que debías ser un elemento ajeno y accesorio del contexto. Pero te asimiló la tierra. Ahora, al paso del tiempo, no puedo concebir tu víacrucis de pies descalzos, sin la cotidiana búsqueda de un calvario donde se viva sin puntas de lanza en los costados.

Debe ser fantástico el lugar de donde vienes, Manuel. Me cabe la certeza. Digo, por tu forma de mirar, de reír, de expresarte con gestos primitivos sin dobles intenciones. Imagino tu mundo sin palabras ni razones más allá de lo estricto; tu forma directa de decirle a tu madre “ te quiero pero tengo que irme”. Me queda la duda de lo que viniste a hacer y extiendo mis conjeturas hasta los altos designios y me pregunto si la idea que tengo de los ángeles no habrá estado siempre equivocada.

Algunos creen que en tu talante hay algo extraño, discordante. Supone la gente que para serlo, hay que llevar una leyenda que justifique el control de calidad; que ser apuesto, locuaz y juvenil es condición inexcusable para ser algo y convertirse en alguien. Será porque la vida que corre en las calles es vertiginosa y no deja resquicio para asomarse a la esquina y ver una cara de “loco”, sin adoptar ese aire de conmiseración que todos blandimos como escudo refractario.

14 de febrero de 2012

LARGA DISTANCIA / Tatuaje de Unicornios, de J. Hugo Suárez, desde México.

Desde Tuxla Gutierrez, Chiapas, México, nos llega en "cuerpo, papel y alma",  TATUAJE DE UNICORNIOS, de J. Hugo Suárez Domínguez,  editado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, conteniendo además de la expresión poética del autor, el saludo fraterno del pueblo mexicano. 
Disfruten esta muestra ustedes tanto como nosotros.



Unicach 2009



A quienes

un día amanecieron
con tatuajes de unicornios,
y luego hurgaron bajo la almohada.



BABEL


Hablemos una lengua extraña
que no sea canto de pájaro
ni rumor de agua.

Gesticulemos
desde lo íntimo de una Babel
que sea sólo nuestra.

Cifremos el agónico lenguaje
que detona el amor,
cuando se llega al cielo
y se habla con Dios.


SUSURRO DE LANZAS


Es noche con vuelo de tiempo,
con alas que duelen,
y pasan y mueren.

Es tiempo de apretón de manos
y consuelo al que habita
en la hora contigua.

Es noche
que punza la voz,
con dientes de viento
y susurro de lanzas.

Es tiempo de búsqueda,
de no andar solo,
solo por la vida.


NAVEGAN PÁJAROS


Rueda un guijarro
al fondo del abismo.

Las piedras reposan
su arcaica vocación
de centinelas.

La obsidiana del viento
parte en dos la tarde;
y, en la distancia,
un rumor azul se extiende.

Navegan pájaros
vestidos de luto,
en un ritual de alas abiertas
y nostalgia por los muertos.

Hojas de arena
debajo de los árboles
revelan que el guijarro
halló su libertad
al fondo de sí mismo.