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21 de abril de 2014

POESÍA / Jorge Ragal (tres poemas).

 


Pintura: Oriol Arisa.



INCENDIO


 
U
n voraz incendio consumió totalmente mi hogar.
 

Se quemó la cama, las frazadas y las sábanas.
 

Los cuadros de mi hija que estaban en la sala de estar.
 

Una silla mecedora herencia de mi abuela.
 

Toda la ropa de invierno y de verano.
 

Y una arpillera que traje del exilio.
 

Se quemó completamente la cocina.
 

Los platos y las copas mexicanas.
 

Quedó únicamente en pie una botella de vino.
 

Se quemaron todos los libros de mi biblioteca.
 

Incluso una colección de revistas de magia.
 

Y las bellas fotografías de mi familia.
 

Logré salvar un libro de Parra que estaba en el patio.
 

Se quemó mi telescopio y mi escopeta de caza.
 

Y el botiquín con mis remedios y pastillas milagrosas.
 

También se quemó mi rostro y mi sombrero.
 

Yo vivía con mi gato en esta vieja casa de madera.
 

La policía estimó que fue un incendio intencional.
 

Y que yo era el principal sospechoso.





LA MUJER MÁS BELLA

 



Será mi abuela o mi madre o mi hermana.
 

Será la muchacha que sirve en el bar.
 

O la profesora de narrativa inglesa.
 

Será la vecina que anda en silla de ruedas.
 

Será la que besa con pasión a su mejor amiga.
 

O la compañera que violaron en el baño.
 

Será la ganadora de los cien metros planos.
 

Será la rubia que se para en la esquina.
 

O la gitana que me saca la suerte.
 

Será la niña que besé a los 15 años.
 

Será la top model de Coco Chanel.
 

O la que escribe aquellos sonetos a la muerte.
 

Será mi mujer o mi hija o mi nieta.
 

Será la jovencita que se suicidó por amor.
 

O será simplemente la Virgen María.



11 de enero de 2014

POESÍA / Jorge Ragal








UN SOLITARIO ÁRBOL ROJO


Un solitario árbol rojo crece en medio del desierto.
El árbol crece amparado por su propia sombra.
Crece impunemente sin mayor obstáculo.
Por cierto también crecen sus frutos y sus profundas raíces.
El árbol cuando crece se confunde con las nubes del crepúsculo.
Sus flores son profundamente perfumadas.
Una noche un rayo alcanzó al solitario árbol rojo.
Entre las llamas un hombre ascendió hacia los cielos.





ANTES DE CRISTO


Antes de Cristo sólo existían los romanos
quienes adoraban a una diversidad de dioses.
Por ejemplo, el dios del fuego era Vulcano.
El dios de la luz era Apolo.
Y el dios del mar era Neptuno.
El año 1, con el nacimiento de Cristo,
se pretendió ordenar el tema de los divinidades.
Cristo sería representante del único dios del universo.
El dios del amor compasivo.
Para confirmarlo se produjeron una serie de milagros.
Nació de una virgen.
Resucitó al pobre Lázaro.
Caminó sobre el mar.
Expulsó a los mercaderes del templo.
Pero por una extraña razón lo crucificaron el año 33.




TIENES QUE VIVIR LA VIDA


Tienes que vivir la vida como si hubieses perdido la visión.
Como si tu biblioteca ardiera en llamas.
Como si olvidaras tu propio nombre.
Tienes que vivir la vida como si ya no creyeras en dios.
Como si tu mujer te abandonara por tu mejor amigo.
Como si te acusaran de un crimen por encargo.
Tienes que vivir la vida como si hubieses padecido una violación.
Como si te internaran en un manicomio.
Como si sufrieras la muerte de tu único hijo.




7 de noviembre de 2013

POESÍA / Jorge Ragal






LA MUJER DE LA BICICLETA



La mujer de la bicicleta se pasea por el cielo

como si estuviera embarazada de un ángel.

La mujer de la bicicleta se pasea por el mar

como si estuviera en manos de un pez espada.

La mujer de la bicicleta se pasea por la tierra

como si estuviera poseída por el demonio.



TE REGALARÉ



Te regalaré el diamante más brillante del África

para causar la envidia de las otras mujeres.

Te regalaré un par de esclavos negros

para que te den sombra en las tardes de verano.

Te regalaré suaves pieles de osos blancos

para que cubras tus espaldas en el jardín.

Te regalaré un hermoso tigre de la India

para que lo acaricies en las noches cuando estés triste.

Te regalaré un perfume de pétalos de rosas

para que impregnes dulcemente tu cuerpo dorado

y en el éxtasis azotar a tus esclavos

y tirarlos ebrios y desnudos al jardín

para que los devore tu tigre de la India.



DONACIÓN DE ÓRGANOS



Voy a donar mis piernas para que un niño

pueda correr detrás de una pelota.

También mis manos para que otro joven

acaricie dulcemente a su mejor amiga.

Mi esqueleto lo voy a donar a una escuela de medicina

para que sea conocido como el esqueleto del poeta.

Voy a donar mis pulmones a un fumador empedernido.

Voy a donar mis riñones a un par de ancianos.

No creo que pueda donar mi hígado.

Pero voy a donar mis ojos a una famosa cantante ciega.

Quiero donar mi lengua a un amante compulsivo.

Quiero donar mi corazón a una monja descalza.

Y por último voy a donar mi órgano viril a un enfermo de sida.



ODA A LA LENGUA



Debo decir que amo profundamente tu lengua.

Ese órgano suave, tibio y jugoso.

Que baila con singular esplendor en tus labios.

Debo decir que amo profundamente tu lengua.

Ese órgano rosado, versátil y húmedo.

Que besa con pasión mi propia lengua.

Debo decir que amo profundamente tu lengua.

Ese órgano audaz, valiente y curioso.

Que recorre con delirio todo mi cuerpo.

Debo decir que amo profundamente tu lengua.

Ese órgano altivo, lúdico y cariñoso.

Que se aventura con locura en mi alma.



DECLARACIÓN PÚBLICA



Yo, María Lourdes del Valle, más conocida como Marilou,

en pleno uso de mis facultades espirituales,

declaro que desde hoy me dedicaré solamente a la poesía.

Dejaré la acuarela y la guitarra para concentrarme en el arte de los versos.

También voy a dejar de fumar como loca,

de la cajetilla diaria solo me fumaré cinco cigarrillos.

Lo mismo con el café, sólo tres tazas al día.

Y un pisco sour al atardecer.

De los tres gatos me quedaré con uno.

Y desde hoy declaro que amaré únicamente a las mujeres.

Por tanto, les comunico a mis queridos amigos

que sólo aceptaré ciertas caricias y besos en la mejilla.

Y a mis amigas les cuento que ahora estoy a vuestra disposición

para cometer todas las locuras que hemos conversado en privado.

Afectuosamente, Marilou.





JORGE RAGAL (SANTIAGO DE CHILE, 1954)
Coordinador de la Unión de Poetas de Chile y director editorial del Club Viva Poesía. Ha publicado dos libros de poemas Chicles Calientes,  Como vida hay una sola, y El Hombre se Escribe.