BUITRES
Revoloteando en círculos
acechan que termine el último vestigio de vida.
El sol no los amedrenta
esperan para el gran festín.
Cae la noche infame sobre las cuencas vacías,
hay hedor de muerte, moscas y buitres husmean
sobre el cadáver de quien no alcanzó a mirar el cielo.
¡Niño, quién dijo que podías venir a jugar a estos lares!
En lujosas mansiones juegan ajedrez y hacen un jaque mate
a tu inocencia.
JUNTO MÍ
florecerían las azaleas
esas que tanto te gustaban,
que la noche sería un siglo de silencio.
Fuiste egoísta cariño.
¿No sabes que me visto de colores alegres
y dejo encendida una luz en la ventana por si decides volver?
De todas maneras te dejo una nota:
no me esperes,
hice un viaje al otro lado de la luna
donde alguien sí estará junto a mí...
aunque no lo creas.
La llave de la puerta está donde siempre..

